La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, ha culpado al Gobierno central por el atraco del crucero en el puerto de Granadilla. Dávila sostiene que el Ejecutivo español prolongó la estancia de este «barco de lujo» en la isla, lo que consideró injustificable dado que fue traído a Canarias «sin informes que lo justificaran» y «sin haberles hecho PCR».
«Mi prioridad y la de todo el equipo del Cabildo ha sido la de salvaguardar la salud y la seguridad sanitaria de los tinerfeños, por eso rechazamos que el Gobierno de España trajera a nuestras aguas este barco de lujo con un brote de hantavirus», afirmó Dávila en declaraciones a los medios.
La presidenta continuó explicando que los responsables del Gobierno central no cumplieron con los protocolos establecidos: «Todo ello, sin los informes que lo justificaran y sin haberles hecho los PCR. Les exigimos que fondearan, y ahora, precisamente por alargar el tiempo de estancia del barco en el puerto, han tenido que atracarlo por razones meteorológicas. Nos quieren callados y sumisos, y no nos pensamos callar».

