El 15 de septiembre de 2025, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, optó por dejar de lado su habitual postura de mantener la política y el deporte separados. Esto lo hizo para criticar al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, quien decidió rendir homenaje a los manifestantes propalestinos que forzaron la suspensión de la última etapa de La Vuelta a España, en lugar de honrar a los deportistas.
En un mensaje personal publicado en su cuenta de Facebook, la líder socialdemócrata rememoró su infancia y el recuerdo de su padre viendo el Tour de Francia en televisión. Frederiksen destacó que el ciclismo es un deporte «fascinante» que enfrenta a un hombre o una mujer y su bicicleta contra la montaña o el viento.
Orgullo del ciclismo danés
Asimismo, mencionó que los daneses se sienten orgullosos cuando competidores como Jonas Vingegaard vistieron el maillot amarillo en París o el rojo en Madrid, haciendo alusión a su victoria en la última Vuelta a España y su destacado desempeño en el Tour de Francia.
Crítica a las manifestaciones
La primera ministra expresó su descontento por cómo La Vuelta había sido «destruida por manifestantes» y señaló que el deporte había sido tomado como rehén en conflictos ajenos, en alusión a las protestas en apoyo a Palestina que afectaron varias etapas de la competición.
«Eso está mal», afirmó Frederiksen, enfatizando que aunque la democracia permite la libre expresión, «el parlamento callejero no tiene nada que ver con la democracia». Afirmó que estas manifestaciones «destruyen el deporte y, a la larga, también la democracia», y abogó por rendir homenaje a las estrellas del deporte de una forma diferente.
Una excepción en su postura
Aunque la mandataria danesa aclaró que normalmente no mezcla deporte y política, quiso hacer una excepción. «Mi colega español rindió homenaje ayer a los acosadores. Discrepo totalmente. En cambio, quiero rendir homenaje a los atletas y a todos los que no arruináis nada para los demás», concluyó Frederiksen.
