El 26 de septiembre de 2025, la Princesa Leonor, acompañada de los Reyes Felipe y Letizia, llevó a cabo la primera jornada de su visita a Navarra en el histórico Monasterio de Leyre, donde realizó una ofrenda floral en homenaje a los Reyes de Navarra. Este acto se enmarca en un viaje que pretende fortalecer los lazos con la historia y la cultura de la comunidad foral.
Acompañados por la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, y la delegada del Gobierno en Navarra, Alicia Echeverría, la comitiva fue recibida cordialmente por los alcaldes de diversas localidades, incluyendo Yesa, Sangüesa y Lumbier.
En el atrio de la basílica, el abad mitrado del Monasterio, Juan Manuel Apesteguía, y el prior, Eduardo Oliver, ofrecieron una cálida bienvenida. Posteriormente, la Princesa y los Reyes se dirigieron al Panteón Real de los primeros Reyes de Navarra, donde los sones del himno nacional fueron interpretados al órgano. Los restos de estos Reyes se encuentran en una arqueta de roble con herrajes neogóticos, obra del artista Florencio Ansoleaga.
Durante el recorrido, los monjes del monasterio ofrecieron a sus majestades un libro sobre la historia y la vida monástica del lugar, así como licor y ginebra elaborados en el mismo monasterio. Este gesto simboliza la rica tradición del Monasterio de Leyre y su importancia cultural.
Ofrenda Floral y cultos hacia la historia
El acto culminó con la ofrenda floral realizada por la Princesa en homenaje a los Reyes y el Reino de Navarra. La ceremonia continuó con el himno de la Comunidad Foral también interpretado al órgano, seguido de un canto de los monjes, que marcó el cierre del evento. Antes de descender a la cripta, la comitiva tuvo una breve interacción con el abad y otros dignatarios presentes.
Al concluir la ceremonia, los monjes despidieron a la familia real en el exterior de la hospedería, donde un grupo de ciudadanos les ofreció un cálido recibimiento, con aplausos y palabras de agradecimiento.
Valores y Tradición en el Monasterio de Leyre
En declaraciones a la prensa, Ignacio Esparza, administrador del monasterio, destacó que Leyre alberga el primer panteón real de Navarra. Mencionó la importancia de la visita de la princesa como un homenaje a la historia de Navarra y al legado del monasterio, resaltando la juventud de sus monjes, muchos de los cuales tienen entre 20 y 30 años.
El administrador también explicó que los obsequios ofrecidos a la familia real son una representación de la herencia y el trabajo de la comunidad. «El licor de Leire, que fue muy célebre, ha sido reformulado y, junto con la ginebra, se presentaré como parte de los regalos en esta ocasión», afirmó Esparza.
Este encuentro refuerza no solo el vínculo de la familia real con la historia de Navarra, sino también la importancia de la cultura monástica en la construcción de la identidad navarra. La jornada concluyó, pero la esperanza y el compromiso con el patrimonio cultural y la tradición siguen vigentes en la comunidad.
