LOGROÑO, 27 Sep. (EUROPA PRESS) – Con la XV Exaltación de la Chuletilla como epicentro, el ambiente de las Fiestas de la Vendimia Riojana y San Mateo se resiste a dejar Logroño, a pesar de que ayer se celebró la Quema de la Cuba, acto con el que se cierran las festividades.
Desde las once de la mañana, la Avenida de Colón se transformaba en un hervidero de cuadrillas que, en las mesas habilitadas por el Ayuntamiento de Logroño, se preparaban para asar y disfrutar en compañía. La cola para obtener la mesa adjudicada (se vendieron 150 participaciones) se unía al ambiente festivo. Pasaban las 11:30 cuando el humo empezaba a elevarse de las gavillas organizadas a lo largo de la calle, desde la confluencia con Duquesa de la Victoria hasta Avenida Solidaridad.
Familias y amigos compartían comida y bebida, mientras la esencia de San Mateo seguía presente en la ciudad. El alcalde de Logroño, Conrado Escobar, no quiso perderse el evento y estuvo acompañado por la portavoz del Equipo de Gobierno, Celia Sanz. Como anécdota, a los primeros a los que saludó, debido a la ubicación de la cuadrilla, fue a los integrantes del Grupo Municipal Socialista.
No faltaron, como medida preventiva, SOS Rioja y Cruz Roja Bomberos, presentes para garantizar la seguridad en esta celebración tan esperada por los logroñeses.
