
SEVILLA, 19 Abr. (Del enviado especial, Carlos Herráez) – La Real Sociedad se ha proclamado campeona de la Copa del Rey 2025-2026 tras imponerse en la tanda de penaltis al Atlético de Madrid, levantando así su cuarto título copero de la historia en una final en la que los rojiblancos lograron igualar por partida doble los goles de Ander Barrenetxea y Mikel Oyarzabal.
El equipo txuri-urdin tuvo la oportunidad de brindar ante una afición vasca que, por momentos, convirtió La Cartuja en el Reale Arena, luego de no poder celebrar en 2021 ante el Athletic Club debido a las medidas de seguridad por la Covid-19.
El desenlace del encuentro se decidió en penaltis, una situación cruel para los pupilos de Diego Pablo Simeone, que en varias fases del partido se sintieron superiores, pero que fueron penalizados por la falta de contundencia.
La tanda comenzó con un mal pie para los colchoneros, que vieron cómo Alexander Sorloth y Julián Álvarez erraron sus lanzamientos, siendo parados por Unai Marrero. Carlos Soler marcó para dar ventaja a los donostiarras, pero Orri Oskarsson empató ante Juan Musso. En el tercer lanzamiento del Atlético, Nico González logró anotarlo, pero Luka Sucic también lo hizo, manteniendo la igualdad.
Thiago Almada anotó mientras que Aihen Muñoz también marcaba, manteniendo a la Real Sociedad un gol por delante a falta de un lanzamiento. Álex Baena anotó, generando un halo de esperanza rojiblanca, pero el decisivo fue ejecutado por Pablo Marín, y el resto es historia txuri-urdin en un partido que fue soñado para los vascos.
El gol más tempranero en una final de Copa
El inicio no pudo ser mejor para la Real Sociedad. Apenas transcurrieron 14 segundos desde que Carlos Soler sacó de centro hasta que Ander Barrenetxea, con un cabezazo certero, anotó el primer gol del partido – y el más tempranero en una final de Copa del Rey. El ‘7’ txuri-urdin logró conectar un preciso centro de Gonçalo Guedes, aprovechando la imprecisión de Giuliano Simeone, para sorprender a Juan Musso. La Real ya golpeaba primero.
El Atlético necesitaba reaccionar, ya que, sin haber tocado el balón, se encontraba por detrás en el marcador. Julián Álvarez lo intentó con un tiro libre, pero no sorprendió a Unai Marrero, el portero de la Real. También lo intentó, sin éxito, Ademola Lookman por la banda, en un claro síntoma de dominio rojiblanco pese al duro golpe inicial.
Los de Simeone comenzaron a asentarse en el partido con largas posesiones y llegadas al área; en uno de esos intentos, en el minuto 19, Antoine Griezmann asistió a Lookman, quien controló y lanzó un gran zurdazo cruzado para batir la meta blanquiazul (1-1).
Tras un inicio vibrante, ambos equipos evitaron arriesgar y cuando parecía que se marchaban al descanso con el empate, el guardameta colchonero cometió un penalti en una mala salida. Alberola Rojas señalizó los once metros tras el golpe de Musso a Guedes, y Oyarzabal, lejos de amedrentarse, disparó con serenidad, engañando al portero argentino y poniendo nuevamente a la Real por delante justo antes del final de la primera mitad (1-2).
El inicio de la segunda parte, sin modificaciones en los equipos, mostró un claro monopolio del Atlético de Madrid, que buscaba empatar. Sin embargo, este dominio no se traducía en goles al llegar al área rival, y el conjunto txuri-urdin se defendía bien atrás.
Simeone decidió agitar a su equipo y realizó cambios a la hora de partido, introduciendo a Alexander Sorloth y Nico González por Lookman y un Matteo Ruggeri ausente. A pesar de mantener la posesión, el Atlético no lograba el tanto de la igualada.
La Real, cada vez más replegada, sufría ante las insistentes llegadas de los colchoneros, y el capitán guipuzcoano pidió el cambio exhausto cuando el partido entraba en su fase decisiva. Un gol del Atlético mandaría el encuentro a la prórroga.
Y así fue, en el minuto 83, tras una jugada elaborada, el balón llegó a Marcos Llorente, quien retrasó a Thiago Almada. El argentino asistió a Julián Álvarez, que disparó con determinación, logrando el 2-2 y llevando el partido a la prórroga.
Los 30 minutos adicionales transcurrieron similares a la segunda parte: control para los madrileños, aunque el primer aviso fue para la Real, que vio cómo una milagrosa parada de Musso evitaba que el disparo de Oskarsson les adelantase nuevamente. Respondió Julián Álvarez desde el borde del área, pero su disparo se estrelló en el palo.
La máxima igualdad reinaba en el partido, disputándose los segundos 15 minutos de prórroga con constantes imprecisiones. Sin grandes ocasiones, el campeón de la Copa del Rey Mapfre 2025-2026 se decidiría en la tanda de penaltis, donde la Real, guiada por Pellegrino Matarazzo, se alzaría con su cuarta Copa, segunda en cinco años.
