ZARAGOZA 11 Abr. (EUROPA PRESS) – El Ayuntamiento de Zaragoza avanza según los cronogramas planteados en la reforma integral de la avenida de Valencia. A partir de las 9:30 horas del próximo miércoles, 15 de abril, se activará la Fase 1B de las obras, lo que cambiará la movilidad del tramo comprendido entre Tomás Bretón y San Juan Bosco durante dos meses.
En concreto, los operarios actuarán en la conexión de Tomás Bretón con García Sánchez. Por ello, el tráfico que antes continuaba recto deberá ahora girar en dirección hacia el Hospital Clínico. Los vehículos que circulaban por Tomás Bretón y seguían por García Sánchez no podrán continuar, y tendrán que girar a la izquierda para utilizar un tramo de la avenida de Valencia.
Esta alteración, que durará cerca de dos meses, implica que los autobuses urbanos Ci3 y 22 deberán desviarse parcialmente de su recorrido por Duquesa Villahermosa.
Todo esto no afectará al tramo de la Fase 1A, ubicado en la otra punta de la avenida, entre la calle Lérida y la avenida Goya, donde las labores continuarán como hasta ahora. Tras superar la parte más compleja del nudo subterráneo de telecomunicaciones y tuberías de agua potable y saneamiento, los operarios progresan hacia el centro de la avenida Valencia. Ese punto de la avenida, entre la Fase 1A y la Fase 1B, sigue abierto internamente para facilitar la movilidad a los vecinos y comercios del área.
UNA NUEVA AVENIDA MÁS AMABLE Y ACCESIBLE
Las obras de la reforma integral de la avenida Valencia, gracias a una inversión de 6.648.365,01 euros (IVA incluido), conseguirán una transformación radical del espacio, haciéndolo mucho más amable, accesible y seguro. Se ganará espacio para los vecinos, al mismo tiempo que se preserva la movilidad, ya que esta avenida es un eje vital para la circulación de la ciudad.
La remodelación abarcará toda la avenida, desde el cruce con Goya hasta la calle Corona de Aragón. En total, se reformarán cerca de 14.000 metros cuadrados y se creará una nueva plaza arbolada con juegos infantiles y bancos, ubicada en la confluencia de las calles Juan José Lorente y Fueros de Aragón, actualmente ocupada por coches, motos y autobuses.
Además, se reformará la intersección con la calle Tomás Bretón, ampliando este espacio y renovando totalmente el parque de juegos existente. La nueva configuración de la avenida conservará los tres carriles de circulación actuales: dos en sentido ascendente y uno descendente de uso exclusivo para el autobús urbano.
Una novedad será que el carril bus se prolongará hasta la avenida de Goya, en lugar de desviarse por Fueros de Aragón, liberando ese espacio para crear la nueva plaza. Actualmente, algunos tramos de acera son estrechos o están ocupados por marquesinas, postes, o por el vallado que protege a los peatones del paso de autobuses y taxis. Las nuevas aceras serán más accesibles y las zonas peatonales estarán separadas de los carriles de tráfico por una banda vegetal que recorrerá toda la avenida.
Las nuevas zonas verdes contarán con plantas arbustivas en lugar de césped, para reducir el consumo de agua de riego y crear una masa vegetal que ayude a retener la humedad, favoreciendo un ecosistema natural que mejore el control de plagas y que sirva de protección para los árboles existentes y los nuevos. Se plantarán un total de 96 nuevos árboles, conformando un eje verde que se complementará con zonas de bancos a la sombra, contribuyendo así a revitalizar el comercio local.
Adicionalmente, para mejorar la seguridad vial, se incorporarán dos nuevos pasos de peatones y se instalarán balizas luminosas en los pasos del carril bus, que se iluminarán al detectar vehículos, advirtiendo a los peatones de su presencia. El carril bici se trasladará al otro lado de la calle, al lado de los impares, discurriendo en un nivel más elevado que las aceras, pero separado tanto de los vehículos como de los peatones.
Esta separación se realizará a través del parterre de arbustivas que recorrerá la mayor parte del trazado, mejorando también las redes de suministro.
Se renovarán integralmente las tuberías de abastecimiento de agua potable, tanto la conducción arterial de un metro de diámetro como las de distribución. Asimismo, se sustituirá la red de saneamiento y se mejorará la iluminación pública, que ofrecerá mayor seguridad y eficiencia gracias a la tecnología LED.
APOYO AL COMERCIO
El resultado final de las obras supondrá una gran mejora en la calidad de vida de vecinos y comerciantes. Sin embargo, el proceso de obras siempre conlleva molestias, y por ello el Ayuntamiento ha diseñado un plan de apoyo al comercio que incluye ayudas económicas, exenciones fiscales y campañas comerciales especiales.
Así, los negocios afectados por obras de larga duración podrán beneficiarse de una ayuda municipal de 400 euros mensuales para aquellos que acrediten una reducción en su facturación mensual con respecto al año anterior. El cálculo y la presentación de solicitudes se realizará al cierre de cada trimestre, y los beneficiarios deben cumplir ciertos requisitos.
Esta ayuda está dirigida a personas físicas y microempresas, excluyendo entidades bancarias, hoteles, asesorías y otros servicios que no estén a pie de calle. Desde 2022, Zaragoza también cuenta con un Plan Fiscal de Atracción de Inversiones, que ofrece bonificaciones del IBI y del IAE a los afectados.
Por ejemplo, la factura del IBI puede reducirse un 25% para obras de hasta 3 meses, un 50% para aquellas de 3 a 6 meses, y hasta un 95% si superan los 9 meses de duración. En el caso del IAE, se benefician locales afectados por obras en vía pública de más de 3 meses, con exenciones proporcionales que alcanzan un 25% para obras de más de 12 meses.
