La Comunidad de La Rioja contará a partir del próximo 1 de enero con los presupuestos más altos y sociales de su historia, destinados a avanzar en la mejora de los servicios públicos y en un marco de estabilidad institucional y financiera. Estas cuentas autonómicas se consolidan como un instrumento clave que genera confianza, potencia las políticas públicas y reactiva la economía, prestando especial atención a sectores estratégicos para el futuro de la región, como el agroganadero, el industrial y el tecnológico.
Compromisos de futuros proyectos
“Unos presupuestos que nos permitirán en 2026 hablar de grandes infraestructuras estratégicas para que La Rioja sea una región moderna y de futuro; y otras más pequeñas, pero no menos importantes, para mejorar la vida real de los ciudadanos en cada uno de los municipios de la región”, ha apuntado Gonzalo Capellán, presidente del Gobierno de La Rioja. Durante su intervención el 22 de diciembre en el pleno del Parlamento autonómico, se aprobaron por amplia mayoría los Presupuestos de la Comunidad Autónoma de La Rioja de 2026 y la Ley de Medidas Fiscales y Administrativas, que han completado con éxito su tramitación en la Cámara regional tras superar el debate de enmiendas parciales.
Inversiones históricas y compromiso social
Capellán recordó que La Rioja fue la primera Comunidad Autónoma en presentar el Proyecto de Ley de Presupuestos en su Cámara, lo que contrasta con otros ejecutivos, como el del Gobierno español, que han tenido dificultades para aprobar sus presupuestos de manera constante. Las cuentas aprobadas, que entrarán en vigor el 1 de enero, alcanzan la cifra récord de 2.118,60 millones de euros, aumentando en 62,07 millones el gasto disponible para invertir en el bienestar y la calidad de vida de los riojanos. En este sentido, se destina un 74,28% del gasto a Sanidad, Educación y Políticas Sociales, y destaca especialmente la inversión sanitaria, que incrementa en 30,18 millones de euros.
En concreto, se destinan 679,55 millones de euros a Salud (14,4% más en lo que va de legislatura), 30,18 millones de euros más que este año; 428,46 millones de euros a Educación, lo que representa 10,58 millones de euros más que en las cuentas de 2025; y 184,80 millones a Servicios Sociales (12% en tres años), lo que aumenta en 5,35 millones de euros respecto al ejercicio actual. “Nunca antes, La Rioja había contado con unos presupuestos tan altos en políticas sociales. Es un dato objetivo y una realidad que permitirá seguir fortaleciendo los servicios públicos”, aseveró Capellán.
Proyectos para el desarrollo regional
Entre las “realidades tangibles” que podrán experimentar los riojanos a partir del 1 de enero, el presidente ha enumerado diversas actuaciones, destacando en materia sanitaria “la ampliación y mejora de la Escuela de Enfermería (1,4 millones de euros); el ambicioso proyecto para desarrollar el Grado de Medicina; y la ampliación del Hospital Universitario San Pedro y de sus Urgencias”. En el ámbito educativo, se llevarán a cabo nuevas infraestructuras como colegios en Pradejón, Agoncillo y Varea, así como la ampliación del centro educativo de Villamediana de Iregua. Además, el próximo año comenzará la construcción del Centro Público Integrado de Formación Profesional, con una inversión total prevista de 40,3 millones de euros, en respuesta a la demanda del tejido productivo.
En los próximos 12 meses se ampliará y mejorará la red de Servicios Sociales de atención y cuidado a mayores y dependientes, a través de nuevos centros de Día en Calahorra y Arnedo, que se sumarán a los de Ezcaray y Aldeanueva de Ebro, comenzando a dar servicio en 2026.
Un modelo fiscal favorable
Por otro lado, la Ley de Medidas Fiscales y Administrativas consolida un modelo fiscal de bajos impuestos para todos los riojanos. En lo que va de legislatura, se han materializado 12 rebajas impositivas, configurando un marco favorable para familias y empresas. Gracias a esa política de rebaja de la presión fiscal, La Rioja se posiciona como la segunda comunidad autónoma de régimen común con el tipo mínimo más bajo del IRPF, consolidándose como referencia nacional con una fiscalidad favorable hacia los sectores económicos y especialmente para las rentas medias y bajas.
En este sentido, La Rioja se convierte en la primera comunidad autónoma que incorpora la deflactación del tramo autonómico del IRPF cuando la inflación anual supera el 3%, una medida automática que beneficiará a más de 188.000 contribuyentes riojanos.
