
MADRID 29 Dic. (EUROPA PRESS) – La ruta atlántica hacia Canarias continúa siendo la más letal, con 1.906 víctimas entre el 1 de enero y el 15 de diciembre. Sin embargo, se ha registrado un retroceso «significativo» en el número de llegadas y tragedias, según el informe de la ONG Caminando Fronteras.
A pesar de esto, se ha abierto una nueva ruta migratoria «más lejana y más peligrosa» hacia las Canarias, con salidas desde Guinea Conakry, en la que más de la mitad de estas embarcaciones llevan a mujeres, niños y adolescentes. Caminando Fronteras ha contabilizado un total de 3.090 muertes (192 de ellas mujeres y 437 niños) en las rutas migratorias intentando llegar a España, según el informe ‘Monitoreo Derecho a la Vida 2025’.
Esta cifra implica una baja del 70,3% respecto a 2024, cuando se registraron 10.400 fallecidos o desaparecidos. El documento realiza un análisis detallado de las rutas migratorias en la Frontera Occidental Euroafricana, que abarca la frontera marítima y terrestre entre España y la costa de Guinea Conakry hasta Argelia.
«La reducción del número global de personas fallecidas en las fronteras no es consecuencia de una mayor protección del derecho a la vida. A pesar de este descenso estadístico, estamos registrando un aumento del número de tragedias, ya que muchas de las rutas actuales utilizan embarcaciones con menos personas a bordo, lo que fragmenta las cifras sin reducir la letalidad», ha advertido Helena Maleno, coordinadora de la investigación.
Maleno también ha señalado un incremento en los intentos de llegada y en el número de tragedias, especialmente en la ruta argelina y en los cruces a nado hacia Ceuta, además de la apertura de nuevas rutas que son cada vez más largas y peligrosas, exponiendo a las personas a un riesgo extremo.
El informe analiza 303 tragedias registradas a lo largo de las diferentes rutas migratorias, incluyendo un seguimiento específico a 70 embarcaciones que desaparecieron sin dejar rastro. La ONG reporta que la ruta argelina se ha convertido en el cruce migratorio más transitado hacia el Estado español, superando a la ruta atlántica hacia Canarias, con 1.037 víctimas documentadas en 121 tragedias marítimas.
Además, el trayecto desde Argelia hacia las Islas Baleares, especialmente hacia Ibiza y Formentera, es considerado «uno de los más peligrosos» debido a la longitud y dificultad del recorrido. Según la ONG, esta ruta es «más opaca e invisibilizada por las instituciones», incrementando la desprotección del derecho a la vida y retrasando la activación de los sistemas de búsqueda y rescate.
El cruce del Estrecho también ha registrado un notable aumento en los intentos de llegada y en las tragedias en los accesos a nado a Ceuta, donde se han contabilizado 139 víctimas, 24% de ellas menores.
Demora en los Dispositivos de Rescate
El informe concluye que las muertes y desapariciones en las fronteras de España ocurren en un contexto marcado por la «insuficiente activación de los dispositivos de rescate y por la externalización del control y la gestión fronteriza hacia terceros países». Denuncia la demora en la activación de las búsquedas, la falta de coordinación entre Estados y la omisión del rescate, a pesar de tener información sobre la posición de las embarcaciones.
La ONG también resalta los peligros asociados, como el uso de infraembarcaciones, las largas distancias, la sobrecarga de las embarcaciones y las condiciones meteorológicas adversas.
El Colectivo Caminando Fronteras recuerda que, desde 2007, gestiona una línea telefónica de alertas operativa las 24 horas del día, los 365 días del año. A través de este servicio se reciben informaciones y alertas de personas en peligro en las fronteras.
Toda esa información se centraliza en el Observatorio de Derechos Humanos, creado en 2014, que alberga una base de datos con las alertas recibidas de embarcaciones en riesgo y un registro de personas fallecidas y desaparecidas, construido con la colaboración de familiares y comunidades migrantes.
