El consejero de Sanidad del Gobierno de Aragón en funciones, José Luis Bancalero Flores, ha destacado el «momento verdaderamente brillante» que vive la sanidad pública aragonesa en el ámbito de la hematología. Este martes se celebra el 30 aniversario del primer trasplante alogénico de médula procedente de donante, durante el cual se han llevado a cabo aproximadamente 900 intervenciones quirúrgicas en el Hospital Miguel Servet de Zaragoza, sumando un total de 1.500 si se contemplan las realizadas en el Clínico ‘Lozano Blesa’.
Desde el inicio del programa de trasplante de médula ósea en Aragón, el Hospital Universitario Miguel Servet ha realizado 236 trasplantes alogénicos y 663 trasplantes autólogos, llevando a cabo entre 14 y 16 trasplantes alogénicos y entre 20 y 30 autólogos anualmente.
El trasplante de médula consiste en sustituir las células madre enfermas del paciente por células sanas de un donante compatible (trasplante alogénico) o del propio paciente (autólogo), con el objetivo de regenerar el sistema hematopoyético y permitir la producción normal de células sanguíneas. Al total de casi 900 trasplantes en el Servet se suman los 637 realizados hasta enero en el Hospital Clínico Lozano Blesa, donde se realizaron los primeros trasplantes autólogos en 1994.
Este procedimiento es esencial en el tratamiento de diversas patologías hematológicas, tales como leucemias agudas y crónicas, linfomas, mieloma múltiple, síndromes mielodisplásicos, aplasia medular y ciertas enfermedades genéticas o inmunológicas. Se trata de un tratamiento complejo, altamente especializado y potencialmente curativo, que requiere atención multidisciplinaria y condiciones de aislamiento estrictas para proteger a pacientes especialmente vulnerables.
Bancalero visitó el Hospital Miguel Servet para conmemorar esta efeméride, donde manifestó que anteriormente solo se realizaban trasplantes de médula autólogos. «Este tipo de intervenciones y el tratamiento posterior dan segundas oportunidades a nuestros pacientes», afirmó.
Para alcanzar este hito no solo ha sido necesaria la «excelencia» de los profesionales sanitarios y «un verdadero impulso» por parte del sistema sanitario en cuanto a la inversión económica y técnica, sino también «el altruismo de los donantes, que son quienes permiten llevar a cabo esta técnica médica».
«Seguimos avanzando en estas nuevas técnicas, las nuevas terapias avanzadas, que, sin duda, darán mejores resultados de los que se obtuvieron con estos trasplantes», comentó Bancalero. En este contexto, el Departamento ha invertido un millón de euros en la nueva planta de Hematología del Miguel Servet, «adecuada a la sanidad del siglo XXI».
Además, en marzo comenzarán a implementarse en Aragón los tratamientos con terapias CAR-T, una forma avanzada de inmunoterapia destinada a eliminar de manera específica las células tumorales, evitando así el desplazamiento de los pacientes fuera de la comunidad. Estas terapias se pondrán en marcha en las próximas semanas gracias a las nuevas habitaciones de aislamiento, comenzando su aplicación en casos de linfoma.
Más donantes que antes
La jefa de Hematología del Hospital Miguel Servet, la doctora Pilar Delgado, destacó que en los últimos años ha aumentado «bastante» el número de donantes de médula, alcanzando 360 en el último año y cifras «muy buenas» en 2026.
Los procedimientos «han cambiado mucho» en estos 30 años. Inicialmente, se realizaban extracciones de los progenitores hematopoiéticos de la médula, que requerían anestesia general para el donante y extracción de sangre medular para trasfundirla al paciente. Luego, se administraba un tratamiento previo que provocaba que los progenitores circularan en mayor cantidad en la sangre, realizando una aféresis. Esta técnica se aplica hoy en la mayoría de los casos, evitando la hospitalización, la anestesia y el paso por el quirófano, aunque aún hay casos en los que se efectúa el trasplante de médula directamente porque «es preferible» en algunos pacientes.
Las curvas de supervivencia han mejorado gradualmente debido a la incorporación de múltiples avances en los tratamientos antibióticos y antifúngicos, el soporte hemoterápico y plaquetario, así como el tratamiento de la inmunosupresión para prevenir el rechazo. Asimismo, se ha ampliado la edad de los pacientes; mientras que inicialmente se realizaban solo hasta los 40 años, hoy se efectúan en personas de hasta 70 años.
El tiempo de espera es «muy variable», explicó Delgado. Cuando hay un candidato a trasplante, «se busca rápidamente un donante, que no siempre se encuentra con facilidad», lo que resalta la importancia de las donaciones altruistas. «Se han acortado mucho los tiempos», añadió.
El primer paciente trasplantado de médula en Aragón, el zaragozano Pedro Compés, compartió su experiencia: fue al médico de cabecera debido a un dolor y fue enviado a Urgencias, donde le realizaron análisis y le informaron de que había un problema en la sangre. Ingresó en planta directamente y al día siguiente comenzaron con el tratamiento, en el que participó la doctora Delgado. Su donante fue su hermano, y todo resultó «fenomenal». «Ahora ha cambiado todo mucho», concluyó Compés.
