
GUADALAJARA, 24 Nov. (EUROPA PRESS) – La Sierra Norte de Guadalajara ha encadenado ya diez días sin Internet debido a la avería de una antena en el Alto Rey. Este corte ha afectado a municipios como Cantalojas, Campisábalos, Galve de Sorbe, Somolinos o Villacadima, intensificando la sensación de abandono estructural que arrastra la comarca desde hace años y a la que ahora se suma otro problema: la falta de cobertura de Movistar.
El alcalde de Galve de Sorbe, Francisco Javier López, ha confirmado que la situación «ha desbordado cualquier límite razonable». La interrupción de la fibra óptica se suma a otros fallos recurrentes en datos móviles y telefonía, además de los frecuentes fallos en el suministro eléctrico. «Cuando no es el wifi, es el teléfono, y cuando no son los datos. Siempre tienen una excusa para que pase algo», ha lamentado, señalando que la comarca «ha vuelto a quedarse aislada en pleno siglo XXI».
DIEZ DÍAS SIN SERVICIOS BÁSICOS
Durante estos diez días, algunos consistorios de la zona han visto paralizada su actividad, incapaces de tramitar documentación o prestar servicios ordinarios. Algunos empleados municipales han tenido que desplazarse físicamente entre pueblos o buscar puntos aislados con algo de cobertura para poder trabajar. Los negocios locales —hostales, restaurantes y pequeñas tiendas— tampoco han podido operar con normalidad debido a la falta de conexión telefónica. Algunos visitantes del fin de semana han permanecido sin Internet ni posibilidad de realizar pagos electrónicos.
A estos problemas se añaden los microcortes de luz diarios que, según algunos alcaldes, también sufren sus localidades en ocasiones, dejando a la población mayor sin servicios de teleasistencia. «Los mayores se quedan totalmente incomunicados y, si pasa algo, nadie puede llamarlos y ellos no pueden llamar», ha advertido López.
UN PROBLEMA ESTRUCTURAL QUE FRENA LA REPOBLACIÓN
El regidor de Galve de Sorbe ha insistido en que esta avería «no ha sido un episodio aislado», sino una muestra clara de una infraestructura «insuficiente y frágil» que podría estar frustrando intentos de atraer nuevos vecinos o permitir el teletrabajo. «La gente no viene a vivir al pueblo si no está segura de que tiene unas comunicaciones, no se fía porque no tiene garantías de poder funcionar», ha subrayado.
Varios ayuntamientos han tenido que contratar dos conexiones simultáneas, fibra y la antigua red de cobre, asumiendo un «gasto doble» que tampoco garantiza el servicio, ya que ambas «han fallado a la vez en numerosas ocasiones». Además, López ha criticado la contradicción entre las políticas públicas contra la despoblación y la falta de inversiones básicas en la comarca. «Hay que empezar por solucionar lo básico y lo básico son las comunicaciones», ha insistido, advirtiendo de que, sin una red estable, «solo podríamos repoblar de jubilados, porque de otra manera es imposible».
El alcalde ha recalcado que una incidencia de este tipo sería «impensable» en otras zonas más pobladas, afirmando que «esto pasa en cualquier pueblo grande y no dura ni tres horas». Ha subrayado que la comarca «necesita ser tratada con la misma dignidad que cualquier otro territorio».
Tanto él como otros alcaldes de la zona han reclamado que la avería se solucione de forma definitiva y que se adopten medidas estructurales para garantizar la cobertura móvil, el suministro eléctrico y la conectividad digital de forma continuada, sin depender, como denuncian, de «un viento un poco más fuerte». Mientras tanto, la Sierra Norte ha cumplido diez días de aislamiento tecnológico que han afectado de forma directa al empleo, la economía local, la seguridad de los mayores y la vida diaria de unos pueblos que continúan reclamando infraestructuras «del siglo XXI».
