La Unidad Militar de Emergencias (UME) cumple el martes 20 años, estableciéndose como una de las principales fuerzas de intervención en situaciones de emergencia en España. Desde su creación en 2005, la UME ha sido fundamental en eventos críticos en Canarias, como los grandes incendios que han azotado el archipiélago, la pandemia de COVID-19 y la erupción del volcán de La Palma.
Este martes, la Unidad de Intervención en Emergencias (UIEM Canarias), perteneciente al Segundo Batallón de la UME, celebrará un acto militar en la Base Aérea de Gando (Gran Canaria) para conmemorar su XX aniversario y el día de su patrona. El evento será presidido por el segundo jefe de la UME, el general de brigada Fernando Martín Pascual. Además, se impondrá la boina a la Soldado UME de Honor Montserrat Román Casamartina, reconocida por su dedicación hacia la UME, así como se entregarán condecoraciones militares al personal de la Unidad.
Numerosas misiones en sus 20 años de historia
Durante dos décadas, la UME ha llevado a cabo numerosas misiones destacadas, como su intervención durante la pandemia de COVID-19, las labores de auxilio tras la dana que arrasó localidades valencianas y los incendios forestales del verano pasado, lo que le ha granjeado el cariño de la población española.
Creada oficialmente en 2005 mediante un acuerdo del Consejo de Ministros para responder a la necesidad del Estado de contar con una unidad especializada en emergencias, la UME se consolidó un año después con el Real Decreto 416/2006, que estableció su organización y despliegue en todo el territorio nacional. Desde entonces, la UME no solo se encarga de la preparación de la fuerza, sino que también se perfila como la unidad operativa de primera intervención en situaciones críticas.
La evolución legislativa de la UME siguió el Real Decreto 1097/2011, que aprobó el Protocolo de Intervención de la Unidad, definiendo las situaciones en las que puede ser activada. Estas incluyen desastres naturales, incendios forestales, riesgos tecnológicos como emergencias químicas, nucleares, biológicas y radiológicas, así como atentados terroristas. También puede ser activada en emergencias internacionales, siendo parte del Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea.
La Ley 17/2015 del Sistema Nacional de Protección Civil reforzó el papel de la UME, clasificándola como un «servicio público de intervención y asistencia en emergencias». De este modo, en emergencias de interés nacional, la UME actúa bajo la dirección del Ministerio de Defensa, lo que permite una activación rápida y eficaz.
Despliegues relevantes
Uno de los despliegues más significativos de la UME fue durante la ‘Operación Balmis’ en 2020, implementada como respuesta a la emergencia sanitaria de la COVID-19. En colaboración con otras fuerzas armadas, la UME movilizó personal y medios para minimizar las consecuencias de la crisis, realizando tareas de desinfección de instalaciones críticas como aeropuertos y hospitales.
En 2021, durante la erupción de La Palma, la UME fue clave en la respuesta al volcán, enviando aproximadamente 186 militares y 66 medios, incluyendo autobombas y drones, para colaborar en la vigilancia y la lucha contra incendios, así como en el apoyo a las evacuaciones.
El despliegue de la UME también fue notable en la respuesta a la dana del 29 de octubre de 2024, que resultó en más de 200 fallecidos. Este fue su mayor despliegue hasta la fecha, con 2.200 efectivos y 600 medios en la zona, además de coordinar a 8.500 efectivos de las Fuerzas Armadas para llevar a cabo acciones de rescate y ayuda humanitaria. Durante las primeras horas del desastre, lograron rescatar a 570 personas con vida.
Finalmente, la UME participó en la extinción de incendios forestales que devastaron 400.000 hectáreas en夏, desplegándose simultáneamente para contener los fuegos y proteger a la población.
