El pasado 3 de noviembre de 2025, se revelaron detalles sobre un incendio forestal que se desató en la Campiña Sur de Extremadura, el cual afectó a una extensa superficie de terreno. Las primeras investigaciones apuntan que las chispas generadas por una rueda en llantas de un camión cargado de paja, que circulaba por la carretera Ex-103, fueron probablemente la causa del fuego que comenzó el 14 de agosto.
Impacto del Incendio en la Región
El incendio calcinó un total de 5.900 hectáreas de monte bajo y dehesa, áreas de gran valor ecológico que no solo sirven como hábitat para diversas especies, sino que también desempeñan un papel crucial en la conservación del entorno natural. La situación llevó a la Guardia Civil a declarar el Nivel 1 de peligrosidad debido a la cercanía de las llamas a una urbanización en Llerena. Los servicios de emergencia tuvieron que trabajar arduamente durante cinco días para controlar el fuego.
Operativos de Extinción
Para combatir el incendio, se movilizaron numerosos recursos: tres helicópteros, dos aviones, 21 camiones y un equipo de técnicos y bomberos forestales. Además, se contó con la colaboración de agentes del medio natural, retenes y patrullas de la Guardia Civil, así como medios adicionales de áreas como Andalucía y Castilla-La Mancha.
Investigaciones y Consecuencias Legales
Los agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) se encargaron de la investigación correspondiente. Determinaron que el incendio se inició cuando el conductor del camión circuló con los neumáticos dañados, lo que provocó chispas que prendieron la carga de paja. Esto no solo resultó en la pérdida de la carga, sino que también calcinó el vehículo y propagó el fuego al entorno natural circundante.
Como resultado de las evidencias recolectadas, las diligencias sobre el incendio han sido enviadas al Juzgado de Instrucción de Zafra para su consideración.
