ZARAGOZA, 24 oct. (EUROPA PRESS) – El consejero de Sanidad de la Junta de Castilla y León, Alejandro Vázquez, ha justificado este viernes la decisión de las comunidades autónomas gobernadas por el PP de abandonar el Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud debido a que «no sirve para los fines para los que está concebido, trabajar con consenso y diálogo para mejorar el SNS». Vázquez también ha mencionado «la falta de respeto» de la ministra Mónica García por su «intromisión» en las competencias «exclusivas» de las comunidades.
En rueda de prensa, acompañado por los restantes consejeros de Sanidad del PP, Vázquez criticó el intento de García de «manipular los resultados del Pleno» y señaló que «no está dispuesta a cambiar la forma de gestionar el Pleno», un órgano que ha promovido la «cohesión» desde su creación y que ha sido fundamental para el desarrollo del «magnífico Sistema Nacional de Salud». Sin embargo, enfatizó, esta coherencia requiere «diálogo», algo que «ha desaparecido desde que la ministra se encuentra al frente del Ministerio».
Vázquez destacó que la ministra solo quiere el Consejo «para hacer política partidista» y afirmó que las comunidades del PP «no han ocultado» los datos de cribado de cáncer, mostrando su disposición a aportarlos. «Aquí se viene con el trabajo hecho y el Ministerio no ha hecho su trabajo en la Ponencia de Cribados», comentó, agregando que se habla de indicadores que están en discusión, mientras que la ministra se ha «saltado los indicadores», criticando lo que consideró «la manipulación indecente» que hace de los datos.
El consejero pidió a la ministra que «recapacite» y adopte una postura de diálogo, consenso y trabajo dentro del Pleno del Consejo, remarcando que «hay mucho trabajo pendiente» y que se debe discutir y aprobar en vez de imponer decisiones de manera unilateral, partidista e ideologizante. Vázquez también se refirió a la «sobremesa» de los consejeros del PP mencionada por la ministra, señalando que anoche asistieron a unos actos organizados por el consejero aragonés, José Luis Bancalero, mientras que «la ministra trajo a 20 personas a cenar».
Críticas a la gestión del Ministerio
El consejero castellanoleonés urgió a cambiar las formas de gestión y reiteró que los consejeros del PP están dispuestos a «seguir trabajando en beneficio de los usuarios del Sistema Nacional de Salud». Consideró que «lo sucedido en las últimas semanas es la gota que ha colmado el vaso», en alusión a «esa utilización partidista contra las comunidades autónomas del SNS». También se refirió a la falta de profesionales sanitarios especialistas, un asunto que, según él, «la ministra lleva dos años evadiendo».
Por otro lado, Vázquez indicó que el director general de Salud Pública del Ministerio comunicó por whatsapp a los consejeros que no habría fondos finalistas del Ministerio para la vigilancia contra el cáncer, y que posteriormente admitió que era un error. Según Vázquez, «un error es un error en algo más pequeño y esto es una reculada ante el escándalo que se ha montado».
La confrontación con las autonomías
Fuentes del PP señalaron que la decisión de los consejeros de levantarse del Consejo se debió al «caos generado por el Gobierno», que utiliza las instituciones para confrontar con las autonomías. Más aún, plantearon que «exigieron al Gobierno que vuelva a la institucionalidad y se aleje del sectarismo, como ha intentado hacer utilizando políticamente un asunto como los cribados del cáncer».
El Partido Popular mostró su preocupación ante las desavenencias entre ministerios y la incapacidad de aprobar presupuestos bajo el gobierno de Sánchez, lo que podría resultar en el bloqueo de partidas importantes para la salud pública. En este contexto, el director general de Salud Pública había enviado un correo electrónico anunciando recortes en las transferencias para Sanidad a las comunidades autónomas debido a la negativa de Hacienda a realizar modificaciones de crédito ante la ausencia de presupuestos generales del Estado.
Ante la presión mediática, el Gobierno optó por «recular», argumentando que se trataba de un error desde Sanidad. El PP criticó que «es inadmisible que el Gobierno esté jugando en sus disputas internas con los fondos públicos dedicados al cribado del cáncer, provocando el caos tanto entre las comunidades autónomas como entre los profesionales». Además, enfatizó que, si María Jesús Montero planeaba bloquear dichas transferencias, queda claro de dónde quieren recortar: del Estado del Bienestar que dicen defender.
Finalmente, el PP hizo un llamamiento a la responsabilidad en la gestión y la necesidad de un enfoque más colaborativo para solucionar los problemas que afectan a la salud pública en España.
