Las monjas cismáticas de Belorado están en la fase final de trasladar sus pertenencias desde el convento burgalés al de Santa Klara de Orduña, según ha confirmado Francisco Canals, portavoz de la comunidad. Este movimiento se produce en un contexto de incertidumbre ya que las exmonjas se preparan para abandonar su hogar actual antes de la fecha de lanzamiento, prevista para el 12 de marzo.

En declaraciones de Canals, se espera que para el día del lanzamiento «solo los abogados recibirán a la comitiva judicial y a la Guardia Civil» para la entrega de llaves y el levantamiento del acta correspondiente. Por su parte, las exmonjas han expresado su intención de marcharse «de forma discreta», ya que, según Canals, «no les queda lugar donde ir» de forma definitiva.
El jueves, las exmonjas deberán dejar el monasterio de Santa María la Bretonera de Belorado. En cuanto a su futuro, Canals mencionó que han recibido «tres o cuatro» propuestas finalistas en localidades del norte de España, tras haber considerado unas 40 opciones adicionales a través de una campaña web.
Además, han evaluado la posibilidad de un «realojo puntual» en domicilios familiares. En este sentido, Canals ha admitido que «las exmonjas se encuentran tocadas y sufriendo mucho», y añadió que tres de ellas que permanecen en Belorado están empeñadas en «dejar limpio» el convento antes de su partida.
Asimismo, desmintió cualquier rumor de «intención de expolio» y aclaró que las exreligiosas tienen previsto celebrar una última misa privada antes de dejar el lugar que ha sido su hogar desde el año 1349. Este acto, cargado de simbolismo, estará marcado por «el dolor» de su marcha, donde se encenderá una vela que se apagará en el momento de su salida del convento.
