
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 11 Jun. (EUROPA PRESS) – El Papa León XIV ha rezado «por los hermanos y las hermanas que han perdido la vida en el mar» y ha pedido mantener «vivos» los «sentimientos de humanidad, misericordia y compasión», durante la misa que ha celebrado en el Estadio de Gran Canaria, en el marco de la tercera etapa de su viaje a España, que concluirá este viernes con su visita a Tenerife.
El Pontífice instó a los asistentes a «rezar juntos, en esta Santa Misa, por los hermanos y las hermanas que han perdido la vida en el mar». Además, hizo un llamado a que «estén vivos en nosotros los mismos sentimientos de humanidad, misericordia y compasión del Corazón del Salvador».
Un llamado a la solidaridad
En su discurso, León XIV invitó a mirarse unos a otros «siempre, con respeto y confianza», renovando el compromiso «en la caridad» y a ser «portadores» de la «misericordia» y de la «paz» para que «en el mundo cesen las guerras y crezca alrededor una nueva humanidad, reconciliada en el amor».
El Papa también pidió «bajar de los pedestales de la arrogancia que divide» para «gustar la verdadera alegría de la vida, que reside en el amor» y encontrarse «en la humildad que hermana».
La esencia de la caridad
Durante la misa, que fue concelebrada por medio centenar de obispos españoles y ante unos 40.000 fieles, el Pontífice destacó que «la caridad de Dios» es el fundamento de la «vocación al amor», la cual no está «fundada en el cálculo, ni en el mero sentimiento, ni es reducible a simple filantropía, sino que invade todo el ser».
El Papa Prevost señaló que «amar es connatural al hombre» y subrayó la importancia de «devolver amor por amor», algo que, según él, se plasma en esta isla «en la acogida, en el compartir, en el don desinteresado».
La caridad como motor de integración
El Pontífice advirtió que la caridad no debe ser «mero asistencialismo», sino integrar a las personas para su plena realización -espiritual, intelectual y física- y su inserción digna y constructiva en la comunidad.
«Sólo así nuestros encuentros, aun frente a acontecimientos difíciles y dolorosos, se convertirán en ocasión para esparcir semillas de esperanza en el camino de la humanidad hacia un futuro mejor», subrayó.
Valores de humildad y amor
León XIV propuso la «humildad» ante «aquellos que tienen la presunción de bastarse a sí mismos, de saberlo todo», quienes están, a su juicio, «aturdidos por los estruendos de un ‘yo’ ampuloso, omnipresente y agitado».
En este sentido, citó a san Agustín para afirmar que «donde hay auténtica humildad hay amor, y donde hay amor hay paz». «Porque sólo en la humildad conocemos realmente quiénes somos y, por tanto, podemos amarnos, encontrarnos, entregarnos y perdonarnos en la verdad», concluyó.
