
MADRID, 24 Ene. (EUROPA PRESS) – Agentes de la Policía Nacional han liberado a 15 víctimas de explotación sexual, mayoritariamente de origen asiático, captadas por una organización a través de anuncios en redes sociales. En esta operación, se han detenido a 14 personas en las provincias de las Islas Baleares (12) y Barcelona (2), de las cuales siete han ingresado en prisión provisional. Además, se han llevado a cabo 10 entradas y registros de inmuebles, decretándose la clausura de tres de ellos.
La investigación, iniciada en el mes de abril y que ha contado con la colaboración de la ONG Our Rescue, ha desmantelado una red criminal que presuntamente se lucraba con la explotación sexual de las víctimas y la venta de vigorizantes sexuales y sustancias estupefacientes, incrementando así sus beneficios.
De forma paralela, una de las víctimas logró huir del local donde estaba recluida y obligada a ejercer la prostitución, y donde había sufrido agresiones físicas y sexuales, acudiendo a la Policía en busca de auxilio.
CAPTADAS POR MEDIO DE REDES SOCIALES
El entramado imponía a las víctimas un régimen de esclavitud, obligándolas a estar disponibles de forma permanente y controlando en todo momento su actividad. Además, eran forzadas a realizar servicios a domicilio, siendo trasladadas y vigiladas continuamente por los miembros de la red.
Algunas de las víctimas manifestaron que ya estaban en la península, mientras que otras habían viajado desde China hasta España tras aceptar supuestas ofertas de trabajo como masajistas de carácter terapéutico, con un salario aproximado de 2.000 euros mensuales, o bien como cocineras o cuidadoras. La red criminal asumía los gastos del traslado, generando una deuda que las mujeres debían saldar ejerciendo la prostitución.
La organización se encargaba del traslado desde la península a la ciudad de Palma (Islas Baleares). Una vez en la isla, las víctimas eran recogidas y trasladadas hasta los prostíbulos, donde las obligaban a ejercer la prostitución las 24 horas del día y los siete días de la semana. Asimismo, eran obligadas a realizar servicios sexuales a domicilio e incluso sin preservativo, lo que permitía a la organización cobrar más a los clientes.
Junto a ello, la red ofrecía a las víctimas la posibilidad de regularizar su situación administrativa en España mediante matrimonios fraudulentos a cambio de elevadas cantidades de dinero. Una vez regularizada su situación, la red utilizaba su identidad para dar de alta el acceso a suministros, cuentas bancarias o números de teléfono, con el fin de ocultar la identidad de los principales investigados como responsables de los negocios de prostitución.
La Policía Nacional ha constatado que, en uno de los tres prostíbulos investigados, los beneficios obtenidos ascendieron a 1.200.000 euros, lo que evidencia el elevado lucro derivado de la explotación de estas mujeres.
Finalmente, en los registros de los inmuebles, se han encontrado cinco vehículos de alta gama, 190.000 euros en efectivo, pistolas taser y de aire comprimido, puñales, cuchillos, katanas, nunchakus y otras armas. También se han confiscado joyas, relojes, teléfonos móviles y otros artículos de lujo, así como abundante documentación relacionada con la actividad delictiva llevada a cabo por esta organización criminal.
