
TOLEDO, 25 Feb. (EUROPA PRESS) – Tras la desclasificación de un total de 153 unidades documentales relacionadas con el intento del golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, pocas son las alusiones al papel que jugó Castilla-La Mancha.
Entre los documentos hechos públicos este mismo miércoles, destaca la sucesiva difusión de propaganda sindical firmada por CCOO y UGT en provincias como Toledo o Ciudad Real, así como un paro de dos horas en el Hospital Psiquiátrico de Nuestra Señora de la Purificación de Albacete en protesta por el asalto reportado desde la comisaría de la ciudad.
Un comunicado del febrero de 1981, recogido en los documentos, se dirige a «los ciudadanos de Toledo». Esta nota subraya que «el Congreso continúa secuestrado a punta de metralleta por el teniente coronel Tejero y sus 300 hombres que pretenden la disolución del Parlamento y la constitución de un Gobierno en Estado de Excepción». Además, se incita a los ciudadanos a reflexionar sobre lo que está en juego, afirmando que «la sociedad se juega mucho. Un orden democrático, un marco pacífico».
Asimismo, otros de los reportes policiales apuntan a una manifestación convocada por Fuerza Nueva en Alcázar de San Juan el día 26 de febrero a las 20:15 horas, en la que se invitaba a la ciudadanía a concentrarse en la iglesia parroquial de dicha localidad en torno a un funeral «por los Policías Nacionales y Guardias Civiles asesinados por el terrorismo».
