LOGROÑO, 6 Nov. (EUROPA PRESS) – El Ayuntamiento de Logroño ha aprobado este jueves, en su sesión en pleno ordinario correspondiente al mes de noviembre, una suspensión por el plazo de un año para la concesión de licencias de viviendas turísticas en todo el término municipal de la ciudad. Con esta medida, se busca confeccionar «la mejor regulación» de estas fórmulas habitacionales.
Este acuerdo se ha alcanzado con la única abstención de la concejala no adscrita Eva Loza, mientras que el resto de los grupos han votado a favor. Como ha afirmado en la defensa de la propuesta la portavoz del equipo de Gobierno municipal, Celia Sanz, «es una cuestión de gran trascendencia para Logroño, el alcanzar ese equilibrio entre el derecho a la vivienda y al descanso, y la actividad económica».
Sanz ha reconocido «la dificultad actual» en el acceso a la vivienda, ante lo que ha puesto en valor el Plan de Vivienda puesto en marcha por este Ejecutivo local, al tiempo que ha reseñado «la cada vez mayor demanda en los pisos turísticos», algo que afecta «al equilibrio y convivencia entre las dos cuestiones en la ciudad».
Para ello, ha detallado que «se propone la suspensión temporal de nuevas licencias de apartamentos turísticos en todo Logroño para, en el plazo de un año, encontrar la regulación más adecuada para ordenar este tipo de elementos», enfocándose en «modificar el PGM o crear una ordenanza para regular estos elementos que han causado que en determinadas zonas de la ciudad haya saturación».
Además, la propuesta plantea realizar «un estudio de la situación que se puede producir de manera transitoria, porque hay que atender a las licencias que ya han sido solicitadas, pero que quedan suspendidas y que habrá que ver si se tramitan o no». Sanz ha mostrado su confianza en que «esperamos solucionar esta regulación en los próximos meses, incluso antes del plazo de un año».
Reacciones de los Grupos Municipales
Por parte de los Grupos Municipales, la portavoz de IU-Podemos, Amaia Castro, ha señalado que «por fin aprobamos en este pleno una moratoria de los pisos turísticos», algo que ha agradecido al alcalde, aunque ha especificado que «se queda corta, si hubiera venido antes nos hubiéramos ahorrado unos 400 pisos y se hubieran podido tomar medidas más adecuadas». Con todo, ha mostrado su esperanza en que «esta moratoria sirva para tomar medidas entre todos de cara a solucionar una situación que está causando muchos problemas en la ciudad».
Desde el Partido Riojano, su portavoz Rubén Anto Añanzas ha señalado que es una medida que «me sorprende que llegue tan tarde, ante un tema que se ha salido de control». Y aunque ha mostrado su preocupación porque «parece que no tienen hoja de ruta» y porque «me genera dudas su procedimiento», ha considerado que «es un tema que es necesario y confía en que lo tiene bien atado judicialmente, ganamos un año pero hay que ponerse a trabajar en ello».
En palabras de la portavoz de VOX, María Jiménez, «la situación actual exige actuar con urgencia», debido a un «crecimiento descontrolado que está teniendo consecuencias evidentes en la vivienda y en la convivencia». Sin embargo, ha resaltado que «esta suspensión no es solución definitiva, sino algo temporal para poner en marcha una regulación seria y duradera, en la que es necesario fijar límites y controles, porque si no, dentro de un año estaremos igual». «No hay que gobernar con parches, es necesaria normativa estable», ha concluido.
A juicio del portavoz del PSOE, Luis Alonso, la propuesta, que apoya, «llega tarde; el número de viviendas turísticas está descontrolado». Según él, «tenemos la sensación de que se han pasado dos años sin que el Gobierno local haya movido ficha». En todo caso, ha apelado «a trabajar con tiempo y a hacer las cosas bien».
El concejal de Urbanismo, Íñigo López-Araquistáin, ha intervenido en el turno de portavoces por el PP para señalar que la suspensión «es resultado de un trabajo técnico, político y jurídico que dará lugar a un tiempo de escucha con todos los afectados». Ha criticado a quienes mandaron en la legislatura anterior, ya que «no se hizo nada», y aunque ha añadido que «no prometemos soluciones mágicas, es el inicio de un proceso dialogado, riguroso y técnico, porque Logroño merece turismo de calidad y sostenible y una ciudad más habitable».
Intervención del Alcalde
Para cerrar este punto, el alcalde de la ciudad, Conrado Escobar, ha señalado que «al iniciar este mandato dijimos que se iba a gobernar como si no se tuviera mayoría absoluta, y lo estamos intentando, con errores y aciertos, pero siempre con responsabilidad».
Escobar ha apuntado que la Ordenanza de Terrazas era un asunto «que unánimemente se reconoce que necesitaba revisión», al tiempo que «era necesario abordar una cuestión emergente que caracteriza a muchas ciudades, las fórmulas habitacionales turísticas». Todo esto, ha asegurado, «con la determinación de hacer todo por interés general y por el bien común, lo que implica dialogar y tratar de llegar a un consenso».
En sus palabras, «lo más cómodo hubiera sido mirar a otro lado». Si bien ha reconocido que «la decisión no deja satisfecho a todo el mundo, hay que saber que hay un bien común que es lo que nos mueve y lo que legitima nuestras decisiones».
«Hemos entendido que Logroño es una ciudad de convivencia, viva y dinámica, que es cada vez más atractiva para los visitantes. Y esa convivencia es lo que delimita el tablero de juego, estableciendo limitaciones en cualquier acción, lo que nos lleva al equilibrio, a compatibilizar un turismo saludable con la salud residencial, reclamando mejores condiciones de habitabilidad», ha dicho el regidor municipal.
Escobar ha unido «la política de vivienda que estamos llevando a cabo» con la «regulación, no prohibición» de las licencias, que se realizará «de la mano de las unidades técnicas». A partir de dicho año, «el resultado tiene que tener en cuenta y respetar los valores que como ciudad nos hacen fuertes y nos identifican: la vida en las calles, ese es el intangible a proteger; la habitabilidad en el Casco Antiguo, donde está la esencia de la ciudad; y la actividad económica».
Finalmente, ha subrayado que «está en juego el equilibrio y la habitabilidad de Logroño», garantizando que se actuará «tendiendo siempre la mano al diálogo y teniendo en cuenta que siempre prevalecerá el bien común».
