
PAMPLONA, 26 Feb. (EUROPA PRESS) – En Navarra se han producido 12.598 accidentes con baja laboral en 2025, lo que supone un aumento del 1,75% en comparación con el año anterior, colocándola como la segunda comunidad con mayor índice de siniestralidad. Además, se han registrado 14 accidentes mortales, 8 menos respecto a los datos de 2024.
Estos datos fueron presentados este jueves en una rueda de prensa por el secretario general de UGT en Navarra, Lorenzo Ríos, y la secretaria del Área Externa y Políticas Sindicales, Eva Azanza. Durante la comparecencia, se hizo un llamado a los partidos navarros con representación en el Congreso de los Diputados para que respalden la propuesta de modificación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, acordada por UGT y CCOO con el Gobierno central, con el objetivo de «actualizar la norma a los riesgos del siglo XXI».
Lorenzo Ríos advirtió que la siniestralidad en Navarra «sigue siendo inaceptable». Destacó que «no podemos aceptar que en nuestro país haya cada día tres trabajadores que salen de casa a trabajar y no regresan». Señaló que «no es una fatalidad inevitable, es una consecuencia directa de cómo se organiza el trabajo y qué importancia se da a la protección»; esto se evidencia en jornadas que se alargan sin límite, en ritmos inasumibles, plantillas y salarios insuficientes, y cuando la prevención es un trámite burocrático y no una prioridad estratégica de la empresa.
Según los datos estadísticos del Ministerio de Trabajo, en Navarra se produjeron 12.598 accidentes con baja laboral en 2025, lo que representa un aumento del 1,75% en comparación con el año anterior. Se registraron 14 accidentes mortales, cifra que podría aumentar cuando se publiquen los datos definitivos.
En cuanto a los accidentes con baja, 11.217 ocurrieron en jornada de trabajo y 1.381 in itinere. La variación en relación a 2024 se sitúa en +0,56% para los accidentes en jornada y en +12,64% para los accidentes in itinere.
La incidencia de los accidentes laborales en jornada en Navarra se registra en 3.655,3 accidentes por cada 100.000 trabajadores, lo que muestra un descenso del 0,97% respecto al año anterior. Sin embargo, Navarra se mantiene como la segunda comunidad con mayor índice de siniestralidad laboral.
El sector de la construcción es el que presenta la mayor incidencia con 6.912,5 accidentes por cada 100.000 trabajadores, con una disminución del 2,10% respecto al año anterior. Las principales causas de accidentes con baja en jornada laboral siguen siendo los golpes contra objetos inmóviles, seguidos de los sobreesfuerzos físicos sobre el sistema musculoesquelético.
Eva Azanza destacó que «de media, más de 700 personas mueren en accidente de trabajo en nuestro país al año». En este contexto, subrayó la necesidad de una actualización normativa y de dotar de mayores recursos a la Inspección de Trabajo para que promueva el control del cumplimiento por parte de las empresas.
Actualización de la Ley de Riesgos Laborales
Lorenzo Ríos resaltó la necesidad de «actualizar» la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, una norma «aprobada hace casi 30 años y que no responde plenamente a la actualidad del mercado laboral». Explicó que la modificación acordada tiene como objetivo «adaptar la normativa a la nueva realidad del mercado de trabajo y dotar de perspectiva de género y de edad a la gestión preventiva», además de abordar los diferentes desafíos que presentan las transiciones digital, climática y demográfica.
También hizo hincapié en el «infrareconocimiento de las patologías psicosociales», señalando que la propuesta incluye el compromiso de contar con una «norma diferenciada para los riesgos psicosociales, la definición de violencia y acoso laboral, así como los riesgos asociados a nuevas tecnologías, algoritmos o inteligencia artificial». Además, resalta la «mejora de la protección de los trabajadores frente a catástrofes y fenómenos meteorológicos extremos».
Ríos criticó que «hoy se habla mucho de absentismo laboral» y manifestó que «si no se reconocen, contemplan y actualizan los nuevos elementos que generan impacto en los trabajadores, difícilmente podremos resolver el problema del absentismo». «Necesitamos que la prevención de riesgos laborales no se vea como un gasto, sino como una inversión», reivindicó.
Finalmente, solicitó «responsabilidad» a todos los grupos del Congreso para «conseguir una ley actual, sólida y eficaz». Enfatizó que esta es «una oportunidad que no se puede desperdiciar»: «no se trata de una cuestión ideológica, se trata de proteger vidas y modernizar nuestro sistema preventivo». También reprochó la «ausencia de compromiso» de la patronal, que no ha firmado este acuerdo, y pidió a la CEN que «presione» a la CEOE para que «vuelva a la mesa de diálogo y respalde este acuerdo tan importante».
