La primera jornada de huelga del sector del metal, convocada por los sindicatos CCOO y UGT en la provincia de Ciudad Real, ha tenido un seguimiento del 95%, según las estimaciones sindicales. A pesar de que ha transcurrido con «relativa normalidad», se han reportado momentos de tensión en las entradas al complejo petroquímico de Puertollano, donde se lanzaron piedras y objetos, situaciones que fueron rápidamente controladas.
Los piquetes informativos comenzaron a las 4:30 horas, supervisados por un significativo dispositivo de seguridad de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en los alrededores del complejo. Aproximadamente un millar de trabajadores se concentraron en distintas ubicaciones, incluyendo Cortizo en Manzanares, la rotonda del Family Cash en Tomelloso, la puerta de Tecnobit en Valdepeñas y la empresa Cojali en Campo de Criptana.
Antonio Torres, secretario General de UGT FICA Ciudad Real, informó que el 95% de los trabajadores de Puertollano se unieron a la huelga, mientras que en Manzanares, Valdepeñas y Tomelloso el apoyo fue casi del 100%. Torres criticó la «cerrazón de la patronal» y pidió la convocatoria de una mesa de negociación para buscar un entendimiento que evite el retroceso en derechos laborales.
Por su parte, Víctor Manuel Arias, secretario general de CCOO Industria en Ciudad Real, manifestó que la patronal «tiene que recoger el guante» y subrayó que no era la intención de los sindicatos llevar la provincia a un estado de conflicto, aunque lo advirtieron previamente. Arias insistió en que la parte empresarial no puede recortar derechos laborales y pidió a la patronal que se disponga a negociar.
Desde la Unión Sindical Obrera (USO), Juan Cerrillo también apoyó la huelga, instando a las partes a sentarse a negociar. El dirigente expresó que una escalada del conflicto no beneficiaría ni a los trabajadores ni a las empresas, subrayando que los empleados necesitan «paz, trabajo y tranquilidad».
La huelga afecta a unos 15.000 trabajadores en toda la provincia de Ciudad Real y tiene un impacto significativo en grandes empresas como Tecnobit, Cortizo, Nazan y Anro, así como en las empresas contratistas del complejo petroquímico de Puertollano, que emplean a aproximadamente 6.000 personas.
En cuanto a las demandas salariales, los sindicatos exigen un aumento anual del 4% para los años 2025, 2026 y 2027, con una cláusula de revisión salarial en función del IPC. La patronal, sin embargo, solo ha ofrecido un 2,5% sin cláusula de revisión. Además, los sindicatos alertan sobre la intención de la parte empresarial de congelar y posteriormente eliminar la antigüedad, así como el establecimiento de contratos por debajo de lo que estipula el Estatuto de los Trabajadores.
UGT FICA y CCOO Industria también exigen que el nuevo convenio incluya que el plus por entrada al complejo sea entregado a toda la plantilla, incluidas las nuevas incorporaciones. Asimismo, piden ampliar el ámbito de aplicación del plus de parada y aumentar el porcentaje de antigüedad de los quinquenios del 4% al 5%. También solicitan el reconocimiento del uso del recurso preventivo y la homogenización del plus de retenes, garantizando un mínimo para todos los trabajadores del sector.
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