Los vecinos del barrio rural de Monzalbarba han expresado su descontento este domingo en una manifestación, señalando su «hartazgo máximo» tras años de desatención por parte de las autoridades en lo que respecta a sus necesidades de servicios públicos. A pesar del presupuesto más elevado en la historia del Ayuntamiento de Zaragoza, que asciende a 1.036 millones de euros, solo un millón se destina a los 14 barrios rurales, lo que ha llevado a la comunidad a actuar.
Bajo el lema «Por unos servicios públicos de calidad, Monzalbarba ni luce ni florece. Más infraestructuras y más inversión», los manifestantes recorrieron las calles del barrio en un día lluvioso, haciendo ruido para llamar la atención sobre su situación. Las quejas se centran en la falta de inversiones en áreas cruciales como el transporte público, las calles y las instalaciones municipales.
Joaquín Tiestos, alcalde de Monzalbarba y miembro del PSOE, enumeró algunas de las principales carencias: «Estamos necesitados de muchísimas cosas. Tenemos calles sin salida, lo que constituye un auténtico peligro. No tenemos un campo de fútbol con unas instalaciones dignas. Y los niños no tienen un potrero donde poder practicar cualquier deporte. Además, el servicio de transporte público es pésimo y no podemos optar a los autobuses eléctricos porque no caben por los puentes de la entrada del barrio».
La reciente movilización es solo el comienzo de una serie de protestas planificadas. Tiestos advirtió que no se detendrán hasta que sean escuchados: «No vamos a parar hasta que nos hagan caso. La siguiente manifestación ya va a ser en la plaza del Pilar». Entre las preocupaciones más urgentes de los vecinos está el transporte y la comunicación con Zaragoza, dado que si los autobuses eléctricos siguen sin poder acceder al barrio, se quedarán sin servicio público una vez finalizado el contrato de transporte en un par de años.
El alcalde también destacó la necesidad de abrir la calle Mediano para desviar la línea de autobús, facilitando así el tránsito de transporte público y evitando que los vehículos tengan que pasar por debajo de los puentes.
RANERA HABLA DE «BARRIO OLVIDADO»
La portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Zaragoza, Lola Ranera, también se unió a la manifestación y criticó a la alcaldesa Natalia Chueca por gobernar desde «su despacho», sin conocer de primera mano los problemas de los vecinos. «Monzalbarba es un barrio olvidado», afirmó Ranera, quien instó a la alcaldesa a acercarse a los barrios y escuchar las necesidades de la población que, según dijo, «se están convirtiendo en vecinos de segunda e incluso de tercera».
Ranera destacó que para su formación política, los barrios rurales siempre han sido una prioridad y recordó el convenio firmado con la Diputación Provincial de Zaragoza por valor de aproximadamente 14 millones de euros. Además, subrayó la desproporción entre el presupuesto récord del Ayuntamiento y los escasos recursos que se dedican a las áreas rurales: «Catorce barrios y 35.000 vecinos absolutamente olvidados», concluyó.
