El coordinador federal de Izquierda Unida (IU), Antonio Maíllo, ha anunciado que en enero dará inicio «una nueva propuesta de frente amplio». Esta iniciativa surge del «espacio político actual que soporta parte del Gobierno» de coalición entre el PSOE y Sumar, con el objetivo de «renovar el contrato social» que existe con su electorado y con el ámbito de la izquierda alternativa.
Según Maíllo, esta propuesta busca «actualizar» el espacio a la izquierda del PSOE para adaptarlo a «una realidad que ha superado experiencias anteriores» de confluencias de formaciones de izquierda. La clave, según él, es que «las características y los liderazgos que lo desarrollen fortalezcan la posibilidad de mantener un gobierno de progreso y de izquierda en España».
En una entrevista, el líder de IU ha subrayado que su partido contribuirá a que «el máximo número de organizaciones políticas estén en ese espacio, y que, por tanto, estén cómodas», convirtiéndose en un «revulsivo» para «una izquierda que necesita clarificación y, sobre todo, una voluntad de seguir construyendo juntas».
Maíllo también ha destacado que este proceso es «fundamental» y confía en que comience este próximo mes de enero, con el fin de ofrecer «una oferta electoral potente» que defienda a las clases populares.
Además, ha defendido que el proceso debe ir acompañado de «revulsivos» en forma de «acuerdos políticos en el Consejo de Ministros», argumentando que «lo que se haga en el Gobierno también alimenta el desarrollo del proyecto político que se lanzará para el siguiente ciclo».
Respecto al papel de la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, el dirigente de IU ha comentado que no está claro si el nuevo frente amplio se llamará Sumar. Maíllo ha expresado su deseo de que abarque un espacio más amplio, alineándolo con «el momento excepcional que vivimos».
El líder de IU ha rehusado hacer especulaciones sobre las decisiones que tomará Yolanda Díaz, indicando que «eso lo tendrá que decir la propia Yolanda Díaz». Aun así, ha señalado que desde IU siempre han defendido la necesidad de un «método de primarias», en caso de que no haya consenso en torno a los candidatos, y sugirió la importancia de un «proceso de movilización popular» para elegir a los referentes de este espacio político en el nuevo ciclo.
Finalmente, Maíllo ha enfatizado la necesidad de un proceso de «reactivación y movilización» de «la gente que nos está esperando», justificando que en el siguiente ciclo «tenemos que ir unidas» y que este esfuerzo debe tener «una calendarización en la elaboración de propuestas de país y en las referencias que encabecen ese proyecto». A su juicio, cada uno debe estar donde los demás consideren pertinente, sin imposiciones, de forma que lo que se construya sea producto de la «convicción popular y asentimiento de las partes».
