PALMA, 28 oct. (EUROPA PRESS) – El juicio por el caso del bebé que fue arrojado a un contenedor en Porto Cristo ha comenzado, con el testimonio de los médicos que atendieron a la criatura. Nota de corte: los facultativos consideran que el bebé pudo haber nacido vivo, a pesar de que, según las circunstancias, pudo llegar al hospital sin signos de vida.
Inicio del Juicio
Este proceso legal se encuentra en su segunda jornada, donde se juzga por asesinato a la madre y al tío del bebé, mientras que la tía enfrenta cargos por omisión del deber de socorro. Durante esta sesión, los médicos del Hospital de Llevant explicaron su experiencia al llegar al equipo que intentaba reanimar al recién nacido.
Testimonios Médicos
Un doctor que estaba de guardia en Pediatría señaló que al incorporarse al equipo que atendía al bebé, notó «indicios de vida», aunque alegó que el feto, que tenía entre 22 y 26 semanas, tenía «muy pocas probabilidades de viabilidad» debido a las condiciones en las que nació. Reconoció, sin embargo, que no pudo apreciar signos vitales en aquel momento.
La posibilidad de que el bebé naciera vivo o muerto ha sido un tema central en el juicio. El pediatra, interrogado por la fiscal Antonia Ruiz, indicó que la autopsia reveló hemorragias, lo que sugiere que la criatura podría haber nacido viva; de lo contrario, no habría presentado tales lesiones.
El abogado de la defensa de la madre, Miquel Arbona, cuestionó la coherencia de las declaraciones del médico respecto a la viabilidad del feto. El facultativo defendió su postura, insistiendo en que «no estaba cambiando de opinión». También indicó que el calor del cuerpo del bebé podría atribuirse a los paños calientes que le habían aplicado, pero persistió en que consideró que el bebé nació muerto.
Opiniones de la Médico de Urgencias
La médico de urgencias, que también fue testigo, coincidió en que existía la posibilidad de que el bebé naciera vivo, sin que esto garantizara que el feto fuera viable. Su declaración también sugirió que «médicamente» había signos de vida.
Un enfermero presente durante las maniobras de reanimación recordó que el monitor mostraba latidos, aunque aclaró que estos podrían haber sido causados por las maniobras de reanimación y no podía determinar con certeza si el bebé estaba vivo o muerto.
Consecuencias Legales
Los hechos sucedieron el 3 de noviembre de 2023. Según la acusación, la mujer, embarazada de 26 o 27 semanas, dio a luz en un vehículo en el que se encontraban su hermana y su cuñado. Pese a estar cerca de un hospital, la madre entregó el cuerpo del neonato al cuñado, quien lo arrojó a un contenedor cercano antes de huir.
La Fiscalía ha acusado a los involucrados de asesinato, solicitando penas de prisión permanente revisable. Además, una tercera persona presente en el lugar enfrenta cargos por omisión del deber de socorro, con una multa de 5.400 euros.
El juicio continuará en la Audiencia Provincial durante el transcurso de la semana, y se espera que la declaración de los acusados, que han solicitado ser interrogados al final, se lleve a cabo el viernes.
