
Archivo: El canciller alemán, Friedrich Merz, y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni – Michael Kappeler/dpa – Archivo
BRUSELAS, 10 (EUROPA PRESS)
Los líderes de Alemania, Friedrich Merz, Italia, Giorgia Meloni, y Bélgica, Bart de Wever, han vuelto a convocar este martes a una reunión —esta vez telemática— a parte de sus socios en la Unión Europea para abordar la situación energética y el alza de los precios como consecuencia del conflicto en Oriente Próximo. La reunión se centrará en la búsqueda de formas de simplificación para impulsar la competitividad y servirá como preparación para el Consejo Europeo de la próxima semana.
La reunión tendrá lugar a última hora de este martes con el objetivo de tratar cuestiones de «competitividad». Aunque la lista de participantes no está cerrada, se utilizará el formato del «grupo de Alden Biesen». No todos los participantes de entonces podrán sumarse esta vez, según han confirmado fuentes oficiales de uno de los organizadores.
Este formato hace referencia a la reunión previa a la cumbre informal de líderes de la UE que tuvo lugar en febrero en el castillo de Alden Biesen, al este de Bélgica. A esa cumbre asistieron una veintena de mandatarios, entre los que no estuvo el presidente español, Pedro Sánchez, pero sí la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro polaco, Donald Tusk.
En esta ocasión, fuentes del Gobierno han indicado que el presidente Sánchez sí participará en la reunión prevista para las 18:00 horas. Tras el encuentro, no se esperan declaraciones formales de los convocantes ni de los participantes, ya que se trata de un contacto «informal».
Por su parte, fuentes del Ejecutivo de Von der Leyen no han aclarado si esta vez formará parte de la cita telemática. Desde el equipo del presidente del Consejo Europeo, António Costa, se ha informado que el exprimer ministro portugués ha sido notificado, pero no participará en el encuentro.
Cabe recordar que el primer encuentro generó malestar entre algunos líderes, como Sánchez, quien junto a Costa trasladó a los organizadores la importancia de mantener la «unidad» para lograr «consensos». Asimismo, advirtió que para alcanzar tal unidad el lugar de encuentro debe ser el Consejo Europeo y no «pequeños grupos», que pueden ser contraproducentes para ese objetivo.
El Gobierno español también hizo llegar al Ejecutivo italiano que no veía con buenos ojos este tipo de reuniones, ya que «minan» los principios básicos de la Unión Europea y dificultan la búsqueda de soluciones en lugar de acercarlas.
