La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda y secretaria general del PSOE de Andalucía, María Jesús Montero, ha reaccionado hoy en Maracena (Granada) a los comentarios del secretario general de Junts, Jordi Turull, sobre las deducciones fiscales anunciadas por el Gobierno andaluz en relación con el Presupuesto de 2026. Montero afirmó que «no vamos a consentir que nadie hable de esta tierra como una tierra subvencionada o que vive del subsidio o de la solidaridad».
Durante su intervención en un acto del PSOE de Andalucía, Montero criticó tanto a los partidos catalanes como a la derecha en España, acusando a estos últimos de deslegitimar su acento y la cultura andaluza. Las declaraciones de Turull en una entrevista reciente donde afirmó que «con los dineros de los catalanes, los andaluces te subvencionan el gimnasio y que puedas tener un perro de compañía», fueron el punto de partida para su discurso, que también incluyó críticas a dirigentes del Partido Popular (PP), como la ex presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y la actual presidenta, Isabel Díaz Ayuso.
Montero se dirigió especialmente al presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, cuestionando su postura en defensa de Andalucía y sugiriendo que su respuesta podría estar motivada por consideraciones electorales. «Basta ya del enfrentamiento entre personas y entre territorios para querer arañar un puñado de votos», enfatizó Montero.
Además, la líder del PSOE andaluz criticó la política fiscal del Gobierno andaluz y denunció que las deducciones fiscales y bonificaciones en impuestos como el Impuesto de Sucesiones y Donaciones o el Impuesto sobre el Patrimonio benefician a los más ricos. Según Montero, «a los ricos, a los poderosos en Andalucía se les ha quitado el Impuesto del Patrimonio», lo que supone un perdón de 6.000 euros de promedio al 2% de la población. También subrayó que quienes reciben dos millones de euros en herencia ahorran el pago de 280.000 euros a las arcas públicas.
Montero criticó duramente a Moreno por «perdonar impuestos a los ricos a costa de la sanidad y de la educación», asegurando que tal política debilita los servicios públicos y crea una dependencia del Gobierno central para aumentar impuestos. En relación con la posible quita de la deuda, que asciende a 18.790 millones de euros, Montero descalificó la afirmación de Moreno de que se trata de «migajas». «Es la comunidad que más se beneficiaría», señaló.
En cuanto al sistema sanitario, Montero citó comentarios de Moreno que había calificado como «insostenible». Afirmó que el Gobierno andaluz tiene 50.000 millones de euros más que ella y criticó que se priorice un sistema «público solo para los que no pueden pagarse un sistema privado». Comparó un sistema sanitario que no atiende a todos con la beneficencia, advirtiendo que «un sistema sanitario para pobres es un pobre sistema sanitario».
Durante su discurso, Montero también hizo referencia a un incidente reciente en el Congreso, donde el Grupo Popular votó en contra de permitir el acceso a documentos históricos relacionados con la muerte de Manuel José García Caparrós, un símbolo de la lucha por la autonomía de Andalucía en 1977. Montero concluyó su intervención instando a los diputados del PP a no hablar de Andalucía mientras votaban en contra de esclarecer la historia de la autonomía.
Este discurso se presenta como una defensa clara y vehemente de la identidad andaluza y una crítica a las políticas del PP y a los comentarios despectivos hacia la región y su cultura.
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