La vicepresidenta del Gobierno, María Jesús Montero, ha criticado al Partido Popular (PP) por no pronunciarse sobre la situación del novio de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien enfrenta presuntos delitos. Durante la sesión de control del Congreso, Montero reafirmó su confianza en su jefe de gabinete, Carlos Moreno, luego de que el vicesecretario de Coordinación Autonómica y Local del PP, Elías Bendodo, cuestionara su lealtad en medio de la polémica surgida por el caso Koldo.
Bendodo instó a Montero a aclarar si sigue confiando en Moreno, tras informaciones que sugieren que un juez sostiene que una supuesta trama le daba instrucciones. Montero no dudó en responder: «Rotundamente sí», y acusó al PP de basar su política en «mentiras» y de «deslegitimar las instituciones» desde el inicio del gobierno de Pedro Sánchez.
La gravedad de la situación según el PP
Elías Bendodo afirmó que es «muy grave» lo que se ha dicho en relación a la trama mencionada previamente, y cuestionó si la vicepresidenta tenía conocimiento de ello. A su vez, recordó incidentes relacionados con el uso indebido de fondos, mencionando que el PSOE andaluz había sido pionero en escándalos de corrupción, algo que la diputada desestimó.
Durante el debate, Montero hizo hincapié en que el PP no aporta propuestas constructivas y se mantiene en «el barro», mientras que Bendodo, descontento con el silencio de Montero en temas de corrupción, insinuó que ella guarda silencio por su relación con el exministro de Transportes, José Luis Ábalos, en contextos similares.
Montero defiende el legado del Gobierno
La vicepresidenta también defendió el papel del presidente Sánchez en foros internacionales, señalando que el PP se opone a la política del Gobierno en temas como el conflicto en Gaza. Montero, en un tono contundente, recriminó a Bendodo por su forma de dirigirse a ella, enfatizando que su actitud viene acompañada de una falta de respeto hacia las mujeres.
Por otra parte, Juan Bravo, vicesecretario de Hacienda del PP, criticó la falta de un nuevo presupuesto, señalando que han pasado «mil días» desde el último aprobado y que el Gobierno ha optado por prórrogas para mantener el funcionamiento de la administración. Acusó al Gobierno de llevar a cabo «anomalías» como el proceso de amnistía para aquellos que intentaron dar un golpe de estado.
Montero aborda el caso de la pareja de Ayuso
En una estrategia de confrontación, Montero atacó al PP tras la decisión de un juez que llevó a juicio a Alberto González Amador, pareja de Ayuso, por un delito de fraude fiscal. Se dirigió a Bravo, quien trabaja en la Agencia Tributaria, invitándolo a pronunciarse sobre este tema, interpelando: «¿No tiene nada que decir de alguien que se ha declarado delincuente?».
En este contexto, Montero se opuso a la gestión del PP en la Comunidad Valenciana tras situaciones de desastres que han costado vidas, y exigió explicaciones sobre cómo estas decisiones afectan a la política regional y nacional.
Reflexiones finales sobre la economía española
Bravo desestimó que la economía española esté funcionando bien, describiéndola como un «tren de Renfe, parado y siempre con excusas», en contraste con la visión optimista que presenta el Gobierno. Señaló que la deuda está creciendo sin que se refleje en un aumento del poder adquisitivo de los ciudadanos, enfatizando que cada día es una oportunidad para que España despierte de esta situación.
En resumen, el debate ha puesto de manifiesto las tensiones entre el Gobierno y el PP, con acusaciones de corrupción y un enfoque crítico en la gestión económica y política que se está llevando a cabo en el país. La falta de comunicación y propuesta por parte de la oposición ha sido uno de los ejes centrales de las críticas de la ministra, en un entorno político marcado por la desconfianza y la polarización.
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