La eurodiputada y secretaria política de Podemos, Irene Montero, ha equiparado este martes el discurso en inmigración de Junts y Alianza Catalana (AC) con el de Vox y el Partido Popular (PP). Montero ha asegurado que la voluntad de los posconvergentes para que se cedan competencias a Catalunya responde a su competencia con AC.
Crítica a Junts y AC
En una entrevista en TV3, Montero afirmó que la cuestión no se centra en la cesión de competencias sino en el ejercicio de racismo institucional: «El racismo, aunque se disfrace de autogobierno, racismo se queda», dijo. Aseguró que Junts «ha comprado claramente» este supuesto discurso racista debido a su competencia con AC, buscando no perder electores a favor de la formación de Silvia Orriols.
Montero explicó que cuando se pregunta a Miriam Nogueras sobre la motivación para querer tener competencias en migración, lo que dicen no es que hay una legítima aspiración del pueblo de Catalunya, sino que existe un «descontrol migratorio», a pesar de que en España y Catalunya no hay tal descontrol.
Además, al ser cuestionada sobre si Podemos considera cambiar el sentido de su voto en el trámite parlamentario, lo rechazó rotundamente.
Sobre la criminalización de los migrantes
La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, también se refirió a la posible delegación de competencias en inmigración a Catalunya, justificando la negativa de su partido al afirmar que en el preámbulo de la ley se criminaliza la migración al señalarla como un «riesgo» para los servicios públicos.
Belarra sostuvo que en esa ley se indica que el riesgo para la educación pública y la sanidad pública es la inmigración, a lo que respondió tajantemente: «Eso es mentira». En una entrevista en ‘Las mañanas’ de RNE, argumentó que lo que realmente pone en riesgo los servicios públicos es «el rearme que ha firmado el señor Pedro Sánchez», que destinará 10.500 millones de euros a armamento que deberían ir a mejorar la sanidad y la educación pública.
La dirigente de la formación morada insistió en que «Podemos por esa agenda racista no va a pasar», aunque reafirmó que su partido «va a estar ahí cuando el pueblo catalán haga reivindicaciones de autogobierno» para garantizar sus derechos, «como lo ha hecho siempre».
Finalmente, Belarra concluyó: «Si hay finalmente ese acuerdo para la financiación singular para Catalunya, hay una garantía de ingresos y un suelo de ingresos para que se puedan garantizar los servicios públicos (…) que no se preocupe nadie que los votos de Podemos van a estar los primeros, no los últimos; los primeros». Agregó que «para hacer racismo con Podemos no se puede contar».
