Sevilla, 4 de diciembre (EUROPA PRESS) – El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno (PP-A), ha reivindicado este 4 de diciembre, en conmemoración del Día de la Bandera de Andalucía, la «transformación» que ha experimentado la comunidad autónoma en los últimos años, a pesar del exceso de «autocrítica» que observa entre su población. Además, ha defendido el principio de solidaridad en contraposición a la «fea» palabra de la «ordinalidad», refiriéndose a uno de los principios que podría fundamentar el nuevo modelo de financiación autonómica que el Ministerio de Hacienda debe plantear.
Estos mensajes fueron parte del discurso que el presidente pronunció al finalizar el acto institucional del Día de la Bandera, celebrado en el Palacio de San Telmo en Sevilla, al que asistieron, entre otros, el presidente del Parlamento, Jesús Aguirre; consejeros del Gobierno andaluz y los portavoces de los grupos parlamentarios Popular y Mixto-Adelante Andalucía, Toni Martín y José Ignacio García, respectivamente. También estuvo presente el portavoz adjunto del Grupo Socialista, Rafael Recio.
Juanma Moreno comenzó su intervención agradeciendo a la periodista almeriense Isabel Jiménez, quien realizó el elogio a la bandera andaluza en este acto. De ella, destacó su defensa del acento andaluz, afirmando que «es el reflejo del alma» de sus hablantes. El presidente señaló que «el habla andaluza es una de las más bellas expresiones en el ámbito de la cultura y de la propia sabiduría de esta tierra», además de representar «la madre del español de América, el continente donde más personas hablan nuestro idioma en el mundo».
Tras resaltar las «cualidades profesionales» de Isabel Jiménez, que «ha demostrado sobradísimamente a lo largo de su carrera», Moreno la animó a difundir desde los medios de comunicación las «bondades» de Andalucía, su carácter, singularidad y el «enorme sentimiento de pertenencia» de los andaluces a su tierra.
El presidente remarcó que en este día se cumplen 48 años de cuando «los andaluces dimos un paso adelante que cambió para siempre la historia» de la comunidad, recordando que se trató del «día en que tomamos nuestra decisión más importante como sociedad, que nunca más volveríamos a ser menos que nadie».
Moreno añadió que esta decisión fue «de forma masiva» en respuesta al desprecio de quienes deseaban una Andalucía obediente o de segunda, enfatizando que desde entonces «Andalucía trabaja de una manera muy importante», y ha «avanzado» tanto que no recuerda otra época en la que la Andalucía moderna se haya querido tanto y se sienta tan capaz como ahora.
Sin embargo, advirtió que «atrapados por el día a día, a veces nos cuesta reconocer los efectos de la transformación que está viviendo Andalucía en estos últimos años». Asimismo, señaló que «los andaluces arrastramos históricamente una visión distorsionada de nosotros mismos, injusta y peor de lo que realmente somos», sumando que «padecemos una autocrítica que nos limita».
La Visión de Andalucía Desde Fuera
En este contexto, Moreno reivindicó que, al salir de Andalucía y viajar a otras comunidades autónomas o «a otras tierras de Europa», lo que perciben es que «ven una Andalucía fuerte, sólida, moderna y próspera, que no pierde su personalidad, carácter ni alegría».
«Ven una tierra donde nos entendemos, donde conseguimos las cosas juntos», agregó, resaltando que Andalucía «está viviendo un cambio que se está obrando por parte de todos y cada uno de los andaluces». Actualmente, subrayó que es «la tercera economía de España» y la duodécima de las «242 regiones que hay en toda la Unión Europea».
También mencionó que es «una tierra que crece en empleo, que impulsa y refuerza los servicios públicos y que protege a los más vulnerables». Juanma Moreno defendió que «Andalucía abandera la defensa de la igualdad entre españoles», aludiendo veladamente a la reforma pendiente de financiación autonómica para destacar lo «bien» que suena la palabra «solidaridad» y lo «fea» que es «ordinalidad». «Ahí está todo dicho», comentó.
El jefe del Ejecutivo andaluz además, hizo hincapié en que cuando miran a Andalucía «desde fuera, ven una tierra de oportunidades», un lugar al que «a cualquiera le gustaría pertenecer». También afirmó que «para ser andaluz no hacen falta ocho apellidos», sino que «nos vale incluso el nombre solo, y ni siquiera eso», ya que «con la forma de ser y con el respeto y compromiso hacia esta tierra, ya eres tan andaluz como el que más».
Elogio de la Bandera
En esta línea, enfatizó que «la bandera blanquiverde no es una bandera de odio, ni de exclusión, ni de enfrentamiento», negando que marche al redoble de «ningún tambor». Por el contrario, indicó que «busca justicia, pero no pelea», y es una enseña «para librar la paz y vencer a la violencia, al grito y al ruido, con diálogo y entendimiento».
«Por eso la alzamos unidos», proclamó el presidente, quien subrayó que la bandera de Andalucía es «inmensa porque representa la fraternidad, la luz y la generosidad», además de aspirar a un mundo mejor desde una Andalucía que es «tierra abierta al mundo», que ha dejado atrás la resistencia y que se asemeja más que nunca al sueño de quienes se fueron buscando un futuro mejor.
Finalmente, el presidente concluyó su discurso defendiendo que «Andalucía es todo lo que hemos hecho juntos hasta ahora», y es «una tierra de armonía, de entendimiento», donde «cuando nos unimos, como lo hicimos el 4 de diciembre de 1977, somos capaces de llegar donde queramos». Invitó, así, a que Andalucía sea «aún mejor» y a «impulsarla para que cumpla todos sus sueños».
