VALLADOLID, 2 Feb. (EUROPA PRESS) – La Audiencia de Valladolid ha anticipado este lunes la condena de dos años de prisión y multa de 350 euros impuesta a una mujer, cuya identidad responde a las iniciales R.B.A, por un delito de tráfico de drogas cometido en marzo de 2026. La mujer fue interceptada por la policía en el interior de una nave en la Avenida de Madrid en posesión de distintas cantidades de anfetamina, MDMA, cannabis y GBL, un disolvente industrial que ha comenzado a consumirse como droga recreativa.
Aunque el fiscal del caso y la defensa habían llegado a un acuerdo negociado, consistente en el fallo que finalmente fue asumido por la mujer, en un primer momento la encausada, ya sentada en el banquillo y ante el tribunal, expresó sus dudas y consideró la posibilidad de suspender la vista para que la Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia Provincial buscara una nueva fecha para el juicio.
En ese momento, el presidente del tribunal advirtió a la acusada que, si se celebraba el juicio y se elegía una nueva fecha, la pena de dos años asumida ya no sería válida, y tendría que enfrentar una condena de cuatro años y medio de prisión y una multa de 1.200 euros según la calificación inicial del acusador público.
Finalmente, R.B.A. decidió mantener el acuerdo previo y evitar arriesgarse a un juicio. «Vale que sí, que vale, que me conformo», declaró la acusada mientras lanzaba una mirada a su abogado defensor. Este, con el consentimiento del acusador público, solicitó a la Audiencia Provincial la suspensión de la ejecución de la condena para que su clienta no tuviera que ingresar en prisión. La decisión sobre esto quedó en manos del tribunal, que analizará si la condenada cumple con los requisitos por carecer de antecedentes penales.
La detención de R.B.A, de 33 años, se produjo el día 26 de marzo de 2024, cuando se encontraba fuera de una nave en la Avenida de Madrid. Al detectar la presencia policial, la mujer entró rápidamente en la nave, casi atrapando la mano de uno de los funcionarios en el proceso de cerrar la puerta.
Una vez dentro, los agentes la vieron comportándose de manera esquiva. Se negó a identificarse y a sacar las manos de los bolsillos, donde ocultaba un envoltorio de plástico anudado con una goma de color naranja que contenía 1,14 gramos de anfetamina, otro envoltorio con una goma morada que contenía 0,12 gramos de la misma sustancia, una pastilla rosa con 0,43 gramos de MDMA, un recipiente circular con 0,12 gramos de resina de cannabis y un frasco con GBL, la droga sintética.
Posteriormente, los policías registraron el vehículo que R.B.A. utilizaba y hallaron bajo el asiento del copiloto una bolsa autocierre con 5,35 gramos de anfetamina y un envoltorio de plástico transparente que contenía 0,29 gramos, también de anfetamina. Todas estas sustancias estaban valoradas en un total de 456 euros, que la acusada reconoció que pretendía vender a terceras personas.
