
MURCIA 8 Feb. (EUROPA PRESS) – La Comunidad Autónoma de Murcia se posiciona a la vanguardia de la sostenibilidad ambiental al liderar el proyecto europeo SocialForest. Esta ambiciosa iniciativa transnacional tiene como objetivo aumentar la resiliencia de los ecosistemas forestales del suroeste europeo frente a la sequía y otros riesgos asociados al cambio climático, mediante la combinación de innovación, gestión activa y participación de los territorios.
La secretaria autonómica de Energía, Sostenibilidad y Acción Climática, María Cruz Ferreira, enfatizó: «Proteger nuestros montes hoy es proteger la seguridad, el agua y las oportunidades de las zonas rurales mañana. Hacerlo con ciencia, tecnología y cooperación europea nos permite alcanzar mayores logros y tener un impacto más significativo».
Detalles del Proyecto SocialForest
SocialForest se desarrolla en el marco del programa Interreg Sudoe 2021-2027, con un presupuesto subvencionable de 1.851.089 euros, cofinanciado por el Fondo FEDER en hasta un 75%. Este proyecto, que se ejecutará hasta el 31 de diciembre de 2026, cuenta con la participación de nueve entidades de España, Francia y Portugal, incluidas administraciones públicas, universidades, centros de investigación y organizaciones del ámbito forestal.
La Dirección General de Patrimonio Natural y Acción Climática de la Región de Murcia actúa como coordinadora principal, gestionando 397.000 euros destinados a actuaciones regionales. Este presupuesto incluye el desarrollo técnico, el seguimiento en campo y la implementación de acciones piloto que permitirán aplicar medidas de adaptación directamente en el terreno.
Estrategia Forestal Transnacional
Durante los años 2024 y 2025, el consorcio avanzará en el diagnóstico de las masas forestales y en el diseño de una Estrategia Forestal Transnacional. Esta estrategia está concebida para ofrecer un marco común de actuación en territorios con problemáticas similares, como la disminución de la disponibilidad de agua, un mayor estrés en la vegetación y el incremento del riesgo de incendios, plagas y enfermedades.
En la Región de Murcia, los análisis se han centrado en pinares mediterráneos, particularmente en el pino carrasco. Se ha llegado a una conclusión clave: la gestión forestal activa y planificada mejora la capacidad de adaptación de las masas forestales ante episodios prolongados de sequía.
Incorporación de Tecnología y Participación Local
El proyecto incorpora tecnología de teledetección y utiliza indicadores de vigor de la vegetación, además de variables socioeconómicas y de gestión, con el fin de contar con herramientas que faciliten la toma de decisiones sobre dónde y cómo actuar de manera más eficaz.
Asimismo, SocialForest ha promovido una fase participativa que incluye entrevistas y talleres en los tres países involucrados, buscando incorporar la visión de quienes trabajan directamente en el territorio. En la Región de Murcia han participado 25 actores locales, cuyas aportaciones están orientadas a garantizar que la estrategia sea realista, aplicable y alineada con las necesidades de los municipios y de los gestores forestales.
Acciones Piloto y Evaluación de Resultados
Como resultado del proceso participativo, se ha identificado un amplio conjunto de líneas de acción prioritaria y tácticas concretas, que están siendo evaluadas para su incorporación al borrador de la estrategia. Esta hoja de ruta busca organizar medidas de prevención, restauración y gestión adaptativa, facilitando su replicación en distintos montes del espacio Sudoe.
En la siguiente fase del proyecto, se llevarán a cabo acciones piloto en Cehegín y Moratalla, previstas para el primer semestre de 2026. Estas intervenciones de selvicultura adaptativa están orientadas a mejorar la estructura, persistencia y respuesta de las masas forestales ante el estrés climático.
En Cehegín, se plantean acciones en un monte público incluido en la Red Natura 2000, orientadas a reforzar la salud del pinar adulto y su capacidad de regeneración. Se incorporarán además sistemas de medición en campo para evaluar parcelas con y sin gestión, analizando cómo estas medidas afectan a variables clave como la humedad del suelo, un indicador crucial para anticipar la resiliencia del bosque.
Ferreira subrayó que «la mejor política forestal es la que llega al terreno y se puede medir. Estas acciones piloto nos permitirán demostrar, con datos, qué funciona y cómo trasladarlo a otros montes del suroeste de Europa».
Durante 2026, el proyecto continuará con un calendario de coordinación técnica que incluirá reuniones periódicas y encuentros presenciales, y reforzará la transferencia de resultados mediante formación y difusión de las herramientas desarrolladas.
El objetivo final es garantizar que el conocimiento generado perdure más allá del proyecto, apoyando tanto a gestores públicos como privados y contribuyendo a una gestión forestal sostenible que proteja el patrimonio natural y el bienestar de las comunidades vinculadas al monte.
