La estrategia de regeneración de la Generalitat incluye obras de encauzamiento del Gobierno, y se espera que este nuevo enfoque ofrezca mayor seguridad frente a inundaciones al recoger y retener el agua de lluvias intensas, reduciendo así el riesgo de que esta afecte zonas habitadas, carreteras y cultivos.
Sin embargo, la reunión no estuvo exenta de controversia. Dos de las principales asociaciones de víctimas, la Asociación de Víctimas Mortales de la DANA 29-O y la Asociación de Víctimas de la DANA 29 de octubre de 2024, decidieron no participar, expresando su descontento con las últimas declaraciones del ‘president’ de la Generalitat, Carlos Mazón, y calificando el proyecto de «insuficiente, vacío y propagandístico».
Durante el encuentro, representantes de varias organizaciones, como la Asociación de damnificados por la dana Horta Sud y la Asociación Red de Rescate y Salvaguarda del Patrimonio en Emergencias (Respaem), participaron activamente.
Martínez Mus se comprometió a seguir en contacto con estas asociaciones y los ayuntamientos para conocer sus inquietudes y garantizar que las futuras reuniones tengan en cuenta sus opiniones. «Estamos muy convencidos de que es el futuro que necesitamos en el área metropolitana de Valencia», afirmó.
A la pregunta sobre la posibilidad de expropiaciones para llevar a cabo el proyecto, el conseller se refirió a tres alternativas que considera. La primera sería ocupar terrenos que ya están planeados como zona verde o agrícola, evitando así la necesidad de cambiar de propiedad. La segunda opción incluye el uso de herramientas urbanísticas específicas que la Generalitat ha establecido, y solo recurrirá a la expropiación como última instancia.
Otro punto destacado fue la colaboración con la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), que Martínez Mus aseguró que ha sido «directa desde el primer día». No obstante, insistió en la necesidad de que la CHJ cumpla con sus responsabilidades y deberes en cuanto a las obras de encauzamiento necesarias tras la dana.
Los representantes de las víctimas expresaron su preocupación por el riesgo de expropiaciones, instando a la Generalitat a garantizar que se realicen de forma justa, sobre todo en áreas como Mas del Jutge en Torrent, donde las viviendas están muy próximas al barranco. Christian Lesaec, presidente de la Asociación de damnificados por la dana Horta Sud, subrayó que la comunidad necesita una solución que respete la propiedad de los vecinos.
Finalmente, se planteó la posibilidad de establecer un monumento en honor a las 229 víctimas que dejó la dana. Aunque la Generalitat mostró predisposición, se enfatizó que dicho homenaje debería realizarse de forma consensuada.
El proyecto contempla una duración de cinco años y un coste aproximado de 150 millones de euros, destacando que, aunque no se trate de una obra hidráulica tradicional, se busca crear parques que ayuden a mitigar futuros desastres naturales. A medida que avance la implementación, tanto Martínez Mus como los afectados mantendrán la mirada atenta para asegurar que las promesas sean cumplidas.
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