Cádiz, 14 de noviembre (EUROPA PRESS) – Navantia ha acompañado el avance en la construcción de dos buques hidrográficos costeros (BHC) para la Armada en los astilleros de San Fernando, Cádiz. Este desarrollo se encuentra en la fase de verificación del diseño, conocida como Revisión del Diseño Preliminar (PDR), que tiene como finalidad asegurar que el diseño de los buques cumple con los requisitos establecidos, en alineación con los plazos y costes establecidos en la orden de ejecución firmada en diciembre de 2023.
En una nota oficial, Navantia destacó que la revisión exhaustiva de la documentación y de los productos diseñados, que especifican y definen los sistemas del buque, ha permitido validar la documentación más relevante. Se han enfocado en los sistemas que son fundamentales para la operación del buque, garantizando así la solidez del diseño.
Adicionalmente, se han establecido las acciones necesarias para avanzar hacia las siguientes etapas del programa. La PDR ha sido posible gracias a la estrecha colaboración con la Oficina de Programa de la Flotilla Hidrográfica de la DGAM, así como con la Inspección de Construcciones y Obras del Arsenal de Cádiz, y al trabajo en equipo de las diversas unidades de negocio de Navantia que participan en el proyecto.
Los nuevos buques jugarán un papel crucial en la renovación de la flotilla hidrográfica de la Armada, cuya misión principal es la publicación, difusión y mantenimiento de la cartografía náutica oficial del Estado en aguas y costas españolas. Este cometido es responsabilidad del Instituto Hidrográfico de la Marina, que será el encargado de operar estos buques y garantizar el cumplimiento de sus tareas asignadas.
Con una eslora de 50 metros y un desplazamiento cercano a 1.000 toneladas, los BHC contarán con una dotación reducida de solo 30 personas, debido a su alto grado de automatización. Estos buques tendrán una autonomía de 3.000 millas, permitiendo mantenerse en operación en aguas poco profundas durante 15 días. Además, estarán preparados para operar con biocombustibles.
Entre sus capacidades, los buques serán aptos para llevar a cabo levantamientos hidrográficos que faciliten la elaboración de la cartografía, y ofrecerán apoyo a la flota con información geográfica, medioambiental y meteorológica, así como protección del patrimonio arqueológico subacuático.
El programa de construcción se realiza en el astillero de Navantia en San Fernando y está orientado a la modernización de la cartografía náutica oficial, además de mejorar la capacidad de levantamiento hidrográfico nacional. Se estima que el contrato, con un plazo de 51 meses, generará aproximadamente 700 empleos y más de 870.000 horas de trabajo en la Bahía de Cádiz.
