
PAMPLONA, 23 Mar. (EUROPA PRESS) – El consejero de Salud del Gobierno de Navarra, Fernando Domínguez, y el director general de Salud, Antonio López, han presentado la estrategia de prevención y atención a las personas con conductas suicidas en Navarra. Este documento busca fortalecer la capacidad institucional para prevenir el suicidio, mejorar la detección temprana del riesgo y garantizar una atención coordinada y eficaz para quienes lo necesiten.
El consejero ha señalado que «la conducta suicida constituye un problema relevante de salud pública debido a su complejidad, su carácter multifactorial y el profundo impacto que genera en las personas, las familias y la sociedad». En este sentido, las administraciones públicas tienen un papel clave en la articulación de respuestas preventivas y asistenciales. Por ello, el Gobierno de Navarra ha desarrollado esta estrategia en un marco integral que articula la respuesta institucional y la de distintos sectores sociales.
En cuanto a la situación en Navarra, la tendencia epidemiológica muestra estabilidad. En 2025, un total de 39 personas fallecieron por suicidio en Navarra, lo que supone un descenso del 32,7% en comparación con 2024, la cifra más baja registrada desde 2001. Esto refuerza la necesidad de una respuesta estructurada y sostenida a largo plazo.
Enfoque intersectorial y basado en la evidencia
La estrategia se fundamenta en un enfoque que reconoce la influencia de factores individuales, sociales y comunitarios en la conducta suicida. Además, Domínguez ha destacado que «se alinea con el Plan de Acción Integral sobre Salud Mental 2013-2023 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), con la Estrategia de Salud Mental del Sistema Nacional de Salud 2022-2026 y con el plan de acción para la prevención del suicidio 2025-2027 del Ministerio de Sanidad».
La coordinación de esta estrategia se ha llevado a cabo a través de la Comisión Interinstitucional de Coordinación para la Prevención y Atención de las Conductas Suicidas de Navarra (NaPRESUI). Este proceso ha sido participativo y multidisciplinario, incluyendo la participación de profesionales y entidades de diversos ámbitos. Se han creado seis grupos de trabajo y un grupo director que han analizado la situación actual y han elaborado un DAFO que permite identificar necesidades, áreas prioritarias de acción y los principales objetivos de la Estrategia.
Objetivos y líneas de acción
Antonio López ha detallado las líneas de acción y objetivos de esta estrategia, que busca superar el estigma asociado al suicidio, mejorar la sensibilización social y facilitar el acceso a recursos de apoyo y atención especializada.
A partir de este diagnóstico, la estrategia establece nueve objetivos estratégicos orientados a mejorar la prevención, detección y atención a las conductas suicidas:
- Mejorar los sistemas de información para analizar, planificar y actuar en la prevención de la conducta suicida.
- Sensibilizar a la ciudadanía con el fin de construir una sociedad navarra bien informada y libre de prejuicios ante la conducta suicida.
- Extender la formación sobre conducta suicida a todos los agentes implicados.
- Limitar el acceso a medios letales.
- Mejorar la detección del riesgo de suicidio en grupos en situación de vulnerabilidad.
- Mejorar la detección temprana del riesgo de suicidio en el ámbito educativo.
- Coordinar las actuaciones de los servicios de emergencias y primera intervención.
- Impulsar el abordaje de la conducta suicida en el ámbito sanitario.
- Proporcionar apoyo a las personas que han perdido a un ser querido por suicidio.
López también explicó que cada objetivo estratégico se despliega a través de distintas líneas de acción, que se estructuran desde un modelo integral de salud pública. Esto incluye tres niveles de prevención: universal para la población general, selectiva para grupos vulnerables e indicada para personas en riesgo identificado, además de un eje específico de postvención.
Entre las acciones concretas se incluyen la creación del observatorio navarro para la prevención del suicidio, la formación específica de profesionales, la mejora de circuitos de detección y derivación de personas en riesgo, y el refuerzo de la coordinación entre servicios sanitarios, educativos y sociales, así como medidas dirigidas a las personas supervivientes y sus entornos.
Finalmente, el director general detalló los mecanismos de seguimiento y evaluación que permitirán monitorizar el grado de implementación de las medidas y valorar su impacto en la reducción de las conductas suicidas en Navarra. Para tal efecto,
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