
BARCELONA, 24 Dic. (EUROPA PRESS) – La consellera de Educación y FP de la Generalitat, Esther Niubó, ha hecho un balance muy positivo de la prohibición de móviles en la educación obligatoria en Catalunya, impulsada por el departamento este curso. Insiste en que es una medida «muy sensata» y que hay evidencias de que implica una mejora de la concentración del alumnado.
En una reciente entrevista, al preguntarle sobre cómo valora este primer trimestre sin móviles en las etapas de Infantil, Primaria y ESO, Niubó afirmó que las opiniones que recibe sobre la medida han sido «muy positivas». Recuerda que cuando se tomó la decisión ya había un gran consenso al respecto.
La consellera explicó que la prohibición surgió de un consenso amplio y previo, que no se oponía a la digitalización, sino que buscaba garantizar las competencias digitales del alumnado, esenciales en la actualidad. «Debemos poner la tecnología al servicio del aprendizaje y de la mejora educativa», expresó. Además, destacó que este balance positivo también contribuye a mejorar la convivencia en los centros educativos, ya que muchos conflictos que llegan a las aulas, especialmente en Secundaria, son el resultado de problemas que se producen fuera del entorno escolar, a menudo con una proyección digital.
Resultados educativos
En lo que respecta a los resultados educativos del alumnado catalán, Niubó enfatizó la necesidad de reforzar las materias de matemáticas y lenguas. «En el ámbito de matemáticas y ciencias hay un recorrido de mejora», comentó, asegurando que el departamento está trabajando en ello.
Sobre el futuro examen PISA 2025, cuyos resultados se presentarán en diciembre de 2026, considera que «difícilmente se puede pensar que el próximo PISA será muy diferente» de los anteriores debido a que las pruebas se realizaron antes de implementar las medidas de refuerzo. Sin embargo, reiteró que se están llevando a cabo acciones intensivas para mejorar los aprendizajes y espera que los resultados se noten en el PISA de 2029.
Además, en relación al diagnóstico sobre la educación catalana que debía presentar la OCDE a finales de este año, Niubó indicó que todavía no lo han recibido, pero están dispuestos a trabajar en las recomendaciones a partir de enero.
Catalán y sexta hora
Por otro lado, la consellera defendió que el régimen lingüístico del sistema educativo catalán es «sólido», y el objetivo es el pleno dominio oral y escrito de las lenguas oficiales. La determinación de la lengua en los proyectos educativos tendrá en cuenta los resultados de las pruebas de final de etapa y la realidad sociolingüística de cada entorno.
Niubó también resaltó la importancia de reforzar las humanidades para desarrollar la capacidad crítica del alumnado, aunque considera que «en estos momentos, la prioridad es Lengua y Matemáticas». Respecto al debate sobre la sexta hora en la educación pública, una hora de refuerzo que se mantiene en la escuela concertada, destacó la necesidad de garantizar la estabilidad del sistema educativo y que los cambios deben darse con mínimos acuerdos, algo que actualmente está «lejos de un consenso posible sobre la sexta hora».
Decreto de orientación y condiciones
La consellera apuntó que el decreto de orientación educativa se encuentra en su fase final y podría ser aprobado en el primer trimestre de 2026. En caso de contar con Presupuestos, «seguramente se podría desplegar más rápidamente este decreto a nivel de profesionales en el sistema educativo».
Sobre el anuncio en la Comisión de Educación y FP del Parlament, referente a que la próxima preinscripción y matrícula de FP combatirán los estereotipos sexistas, explicó que analizarán las familias formativas donde uno de los sexos está infrarrepresentado, para mejorar esta representación en la planificación. Al ser consultada sobre si esto implicará una reserva de plazas, respondió que hay que tener en cuenta la jurisprudencia.
Finalmente, Niubó manifestó que hay voluntad de negociar con los sindicatos educativos para mejorar las condiciones del personal, argumentando que esto «redunda en una mejora de la calidad de la atención educativa». También enfatizó que la reducción de ratios es clave para mejorar esta situación.
