El jefe de Climatología de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en la Comunitat Valenciana, José Ángel Núñez, ha afirmado que se prevé que la ola de calor —la tercera de este verano— finalice este lunes, y que a partir del miércoles se normalicen las temperaturas. Sin embargo, advirtió sobre la posibilidad de tormentas secas y ‘reventones’ durante la tarde, que podrían ocasionar fenómenos «muy violentos y muy localizados».
Según declaró a la televisión, las tormentas secas tienen dos «impactos inmediatos»: en primer lugar, pueden provocar incendios forestales. “Incluso alguno de los rayos que puedan caer hoy pueden quedar latentes y dar lugar a un incendio en los próximos días”. Los ‘reventones’, por otro lado, son fenómenos «muy focalizados» que, aunque no se extienden mucho, generan rachas de viento muy fuertes durante un corto período, lo que puede causar daños, especialmente ahora en verano, cuando las infraestructuras son más frágiles.
Núñez llamó a «seguir muy atentos» a las tormentas esperadas esta tarde, aunque vayan a ser de corta duración. Esta situación marca el final de la tercera ola de calor «más larga de la historia» en España. Como referencia, Núñez mencionó que en la década de los 70 a 80, había un promedio de tres días de ola de calor anuales cada verano. Sin embargo, entre los años 2015 y 2024, el promedio asciende a 21 días, es decir, se ha multiplicado por siete, con un aumento de 3,3 días cada año.
En este contexto, destacó que el fenómeno se produce con «más frecuencia, más intensidad y más extensión». La actual ola de calor afecta al país desde el pasado 3 de agosto, y en la Comunitat Valenciana se han registrado las jornadas de altas temperaturas «más duras» desde el lunes 11, cuando se experimentó el primer pico de calor.
Según las previsiones, este lunes se espera el fin del episodio y mañana empezarán a descender las temperaturas, con una normalización a partir del miércoles «en los valores normales de agosto». Así, se anticipa que el mes finalizará «seguramente con temperaturas normales para finales de agosto, sin un gran pico de calor», y con temperaturas habituales en estas fechas: de 30 a 31 grados en el litoral y de 35 en el interior, «sin grandes sobresaltos meteorológicos», detalló el jefe de Climatología de Aemet en la Comunitat.
Aún se registra mucho calor en el sur de la región, especialmente en la comarca de la Vega Baja, en la zona de Orihuela y en varias áreas de Alicante, donde se superarán los 40, e incluso alcanzarán los 44 grados.
«Hay una causa clara de esta situación: el aumento de la temperatura, provocado por el cambio climático, que es resultado de la contaminación química de la atmósfera por las emisiones de gases de efecto invernadero, otorgando a los veranos cada vez más calidez», subrayó Núñez.
En la Comunitat Valenciana, la temperatura ha aumentado 1,7 grados en verano. «Esto, sin duda, da lugar a fenómenos calurosos más extremos y prolongados, que impactan en la salud y en los ecosistemas», destacó.
«Estamos viendo el efecto en los incendios. Las altas y prolongadas temperaturas generan índices de emisión muy altos, incrementando la probabilidad de incendios forestales, y si ocurren fuera de temporada, también afectan a los cultivos», añadió, resaltando que el cambio climático es «un fenómeno global» y que las medidas para mitigarlo «deben ser globales», ya que «el clima no entiende de fronteras políticas».
Variabilidad a Partir de Septiembre
Respecto a las altas temperaturas y su relación con las gotas frías, Núñez explicó que esto «no significa necesariamente que vaya a haber lluvias torrenciales en otoño, porque las gotas frías son una configuración atmosférica». «No hay una relación directa entre el calor del verano y los eventos que puedan ocurrir durante el otoño», enfatizó. En este sentido, subrayó que la variabilidad a partir de septiembre es «muy alta».
«Es cierto que si se diera una configuración atmosférica apropiada, en un ambiente cálido que persiste durante semanas, se generaría un ambiente más energético, pudiendo ocurrir fenómenos meteorológicos potencialmente catastróficos», concluyó.
