ALBACETE 4 May. (EUROPA PRESS) – El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha presentado un «ambicioso» paquete de medidas para «cambiar el rumbo» de la política fiscal en la región, implementando «la mayor bajada de impuestos» en la Comunidad Autónoma. Esta iniciativa, según lo prometido, podría suponer la devolución de cerca de 400 millones de euros a familias, jóvenes y pymes.

Así lo ha indicado en el Foro de Fiscalidad del PP-CLM celebrado en Albacete, donde ha detallado una reforma integral del IRPF autonómico que se fundamenta en tres pilares: justicia fiscal, adaptación a la realidad económica y apoyo a las clases medias y bajas, tal como ha informado el partido en un comunicado.
Esta reforma incluye la deflacción de los tramos para «evitar subidas automáticas derivadas de la inflación», así como nuevas deducciones destinadas a familias, jóvenes, autónomos y colectivos vulnerables, además de incentivos al emprendimiento y al empleo.
Núñez ha señalado una reducción significativa en impuestos como Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, con especial atención a jóvenes, familias y emprendedores, así como la bonificación del 100% del impuesto de Patrimonio.
En el ámbito de Sucesiones y Donaciones, ha propuesto una reducción drástica de la carga fiscal y facilitar la continuidad de empresas familiares para que «heredar no sea un problema». También ha defendido la eliminación del canon del agua, argumentando que «no se puede gravar un bien básico de esta manera».
Un cambio profundo en el modelo fiscal
Así, Núñez ha defendido la necesidad de un cambio profundo en el modelo fiscal de la región, apostando por «una política que alivie a las familias, impulse la economía y devuelva a los ciudadanos el fruto de su esfuerzo».
El presidente regional del PP destacó que «hablar de fiscalidad no es hablar de números, sino de personas», centrándose en las dificultades reales que enfrentan familias, autónomos, jóvenes y trabajadores que «cada vez hacen más esfuerzos para llegar a fin de mes».
Asimismo, Núñez cuestionó el modelo actual del Gobierno de Emiliano García-Page, denunciando que «Castilla-La Mancha recauda más que nunca, pero no vive mejor». Esta situación representa, según él, «un problema estructural», dado que «los ciudadanos están pagando más, pero no reciben más».
Más paro, menos oportunidades
El presidente del PP en Castilla-La Mancha alertó sobre el «deterioro» de los indicadores laborales en la región, criticando el «triunfalismo» del Ejecutivo de Page, pues los últimos datos reflejan un aumento del desempleo y una caída de la ocupación, evidenciando así «una tendencia negativa que no se puede ocultar».
Núñez subrayó que el problema nuclear radica en «una forma equivocada de entender la política», que se basa en aumentar la recaudación a costa de ciudadanos y empresas.
«Cuando se asfixia fiscalmente a la sociedad, la economía se frena; cuando se penaliza el esfuerzo, se desincentiva la actividad; y cuando se castiga la inversión, esta se marcha», concluyó.
Finalmente, enfatizó que «no es una cuestión técnica, es una decisión política»; es decir, se enfrenta a un dilema entre «más impuestos y menos dinamismo o menos carga fiscal y más oportunidades». El PP «lo tiene claro», afirmando que «el dinero donde mejor está, es en el bolsillo de los ciudadanos».
