LOGROÑO, 12 Nov. (EUROPA PRESS) – Las excavaciones que se están realizando en el entorno de Comandancia de Logroño permiten visualizar ya «el primer paso» o el «punto de arranque» de lo que será un nuevo espacio verde en el centro de la ciudad, conectando el Ebro con los itinerarios más turísticos y emotivos, gracias al ‘Proyecto 1521’, presentado en junio de 2024.
Este proyecto de regeneración urbana tiene como objetivo transformar esta parte histórica de Logroño, dotándola de nuevos usos de disfrute urbanístico, mientras se potencia y ensalza el patrimonio, la historia y la cultura de la ciudad.
Los trabajos han comenzado de manera cuidadosa, como ha destacado el alcalde de Logroño, Conrado Escobar, quien ha enfatizado que su principal objetivo es «respetar nuestro pasado para seguir construyendo el mejor de los futuros para la ciudad».
Restos de una fortificación
Escobar ha visitado junto al concejal de Urbanismo, Íñigo López Araquistáin, y el arqueólogo, Juan Manuel Tudanca, estas excavaciones que ya han permitido descubrir los restos de una fortificación construida durante la Primera Guerra Carlista, en el siglo XIX. Este ambicioso proyecto, que abarcará más de una legislatura, «gravita en torno a lo que constituye el ADN de la ciudad, el Revellín y el yacimiento arqueológico de Valbuena», elementos arquitectónica y patrimonialmente muy poderosos.
Se están dando los primeros pasos para construir «un nuevo espacio que conecte el Ebro con la ciudad, con la calle Laurel y con Portales, manteniendo la cohesión con otros elementos importantes del entorno como Ibercaja y La Gota de Leche».
Alrededor de dos meses
El primer paso de la obra se prolongará durante aproximadamente dos meses y, en paralelo, se está trabajando en la incorporación de un aparcamiento que permitirá absorber la totalidad de las plazas actualmente ubicadas en superficie, garantizando el ansiado espacio final que mejorará la zona.
Esto también permitirá hacer el entorno más accesible, más saludable y más verde, convirtiéndose en «un atractivo turístico más». El alcalde ha pedido disculpas a los vecinos por las incomodidades derivadas de estas intervenciones, reflexionando que «ese precio hay que pagarlo si queremos una ciudad mejor, más integrada y más verde».
Licitar el aparcamiento, a finales de 2026 o principios de 2027
Una vez culminen estos trabajos, se restablecerá la zona para su uso como zona verde hasta el inicio de los trabajos del aparcamiento, que se prevé comenzar a licitar a finales de 2026 o principios de 2027. Este es un paso significativo para la ciudad y podría ser una de las mayores intervenciones en cuanto a regeneración urbana desde el soterramiento en Logroño.
Integración de Logroño
El arqueólogo Juan Manuel Tudanca ha afirmado que el proyecto arqueológico busca la documentación y rastreo de los restos de la fortificación construida durante la Primera Guerra Carlista para la guarnición militar. La demolición de la antigua fortificación fue resultado de la integración a la que se unieron la llegada del ferrocarril y el crecimiento urbano.
La ubicación de los restos arqueológicos, entre el parque del Ebro y la Fuente de Murrieta, presenta una particularidad: se conservan intactos y con toda su disposición perfectamente conservada. Los objetivos son rastrear la disposición de la muralla y utilizar la documentación recopilada para el diseño del futuro aparcamiento y la valoración patrimonial de los hallazgos.
El alcalde ha subrayado que este proyecto «activará gran parte del flujo turístico en esta zona, ganará centralidad y recuperará valores medioambientales». Se espera que cualquier euro invertido en este proyecto beneficie a la ciudad de Logroño de manera significativa.
