El 12 de octubre de 2025, Zaragoza fue testigo de una multitudinaria Ofrenda de Flores a la Virgen del Pilar, un evento que ha destacado por su ambiente festivo y la participación histórica de miles de oferentes. Más de 64.000 personas entregaron sus ramos a los pies de la Virgen, con la participación de más de 300.000 visitantes en la plaza del Pilar, marcando un nuevo récord de participación.
A lo largo del día, la plaza se llenó de gentes de todas las edades que lucían sus mejores galas tradicionales y expresaban su cariño y fervor hacia la Virgen, consolidando la Ofrenda como una profunda manifestación cultural y religiosa, que trasciende fronteras y une a personas de diversas partes del mundo.
En esta edición, 1.158 grupos inscritos, que suman un total de 106.897 participantes, contribuyeron a la atmósfera animada. Los pueblos, instituciones, representantes de cuerpos de seguridad, centros educativos, empresas y asociaciones desfilaron por el centro de la ciudad, demostrando su entusiasmo hacia un símbolo que forma parte de la tradición de distintas culturas.
La jornada comenzó temprano, a las 6:30 horas, con el desfile de la agrupación ‘Costureras Malotas’. A pesar de que la mañana empezó con nubes y una temperatura fresca, el sol finalmente brilló, permitiendo que más de 20 grados acompañaran el evento. A medida que avanzaba el día, se registraron largas esperas por parte de alguns oferentes cerca de la basílica, que se vieron obligados a renunciar a sus horarios programados para disfrutar del ambiente festivo.
Asimismo, se realizó un minuto de silencio frente al Ayuntamiento en repulsa por una agresión sexual ocurrida el sábado anterior en el barrio de Valdespartera. La alcaldesa Natalia Chueca estuvo presente en este acto y participó en la Ofrenda antes de asistir a la misa pontifical celebrada en el Pilar.
Homenaje de las Fuerzas Armadas
Las Fuerzas Armadas también formaron parte de la celebración, llevando a cabo el tradicional sobrevuelo de aeronaves en homenaje a la Virgen. Cuatro cazas F-18 de la Base Aérea de Zaragoza, acompañados por aeronaves de transporte A400M, sobrevolaron la plaza del Pilar, contagiando de emoción a toda la asistencia.
En las horas centrales de la jornada, la afluencia de oferentes comenzó a disminuir, a diferencia de los bares y restaurantes de la zona, que se encontraban a rebosar de gente disfrutando de la gastronomía local.
Posteriormente, tras la sobremesa, la Ofrenda recuperó su ritmo, continuando el desfile con una vibrante mezcla de música, danzas y trajes tradicionales. Algunos recorridos, especialmente los de los grupos, se completaron en unos 25 minutos, mientras que los oferentes individuales pudieron hacerse camino en tan solo diez minutos.
