El presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu, ha valorado que la oferta pública de adquisición (OPA) del BBVA ha pasado de ser neutra a una oferta altamente gravosa para los accionistas residentes en España. Durante una rueda de prensa en Sant Cugat del Vallès, Oliu comentó: «De esta oferta concreta de OPA, que nació muerta, ya solo queda una cosa, y es que la entierren los accionistas».
Junto a él, estaban el consejero delegado, César González-Bueno, y el director financiero, Sergio Palavecino, justo después de que el Consejo de Administración recomendara a sus accionistas rechazar la oferta del BBVA. El presidente también expresó que los riesgos de la OPA son certezas y bromeó con que es un «éxito» que la oferta ha sufrido un empeoramiento sustancial debido a ajustes por los dividendos pagados por el BBVA.
En términos financieros, Oliu destacó que un accionista de Banco Sabadell que en noviembre de 2020 tenía 10.000 euros invertidos ahora cuenta con 112.000 euros, lo que representa una cifra 11 veces mayor que hace cinco años, y más del doble desde abril de 2024. «Esto parece una tecnológica», bromeó sobre la evolución de la entidad.
Oliu también advirtió que a los accionistas no les interesará la OPA si tienen que «pedir un crédito corriendo para poder sobrevivir después de los impuestos» que deberán pagar por las plusvalías. «En esta operación no hay prima y las sinergias son complicadas, entre otras cosas porque ha habido medidas de competencia y del Gobierno que hacen que estas sinergias estén muy dilatadas en el tiempo», agregó.
Posición de David Martínez
En respuesta a preguntas sobre la postura del accionista David Martínez Guzmán, quien rechaza la oferta actual del BBVA pero se muestra disconforme con algunos argumentos del informe del consejo de Sabadell, Oliu aseguró que cuando se habla de dinero, Martínez está «absolutamente de acuerdo» con él.
«Martínez piensa, y como prácticamente todos los inversores institucionales, que en la consolidación bancaria se genera valor. Yo pienso lo mismo que el señor Martínez, pero aquí no estamos hablando de consolidación bancaria», indicó Oliu.
Otro capítulo del culebrón
Sobre una posible mejora del precio por parte de BBVA, Oliu mencionó que se abriría «otro capítulo del culebrón», y que, en ese momento, se valoraría la situación. «En principio tendría que ser un cambio muy sustancial para que el consejo, y en su totalidad, pudiese reconsiderar su posición», expresó.
En cuanto a su continuidad en el cargo si la OPA sale adelante, subrayó que en una sociedad cotizada, la obligación del presidente es hablar con los nuevos accionistas y averiguar qué intenciones tienen. «La misión del consejero delegado es seguir gestionando la entidad mientras tenga la confianza del consejo y de los accionistas para maximizar el valor de la misma», concluyó.
