El secretario general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, ha abogado por una financiación «suficiente» de la Universidad del País Vasco (EHU) y ha instado tanto al equipo rectoral de la universidad como al Gobierno Vasco a sentarse y abordar los problemas de manera constructiva. En una reciente entrevista en Radio Euskadi, Otegi consideró que, más que un «choque institucional» entre la EHU y el Ejecutivo vasco, existen «posiciones contrapuestas sobre lo que significa la financiación de la Universidad Pública», resaltando que «invertir en educación es invertir en futuro».
Además, Otegi enfatizó que una «inversión de calidad y suficiente» podría evitar que las sociedades enfrenten «muchos problemas a futuro». Reconoció que la Universidad Pública se siente «con razón» insuficientemente financiada. Para ilustrar este punto, Otegi presentó datos inquietantes, como el hecho de que algunos profesores cobran 8.000 euros menos al año que sus colegas de los institutos hasta los 40 años. «Hay investigadores en la universidad pública que, en ocasiones, necesitan acudir a los servicios sociales para vivir dignamente», subrayó.
Desde su perspectiva, «las sociedades se miden también por cómo invierten en términos educativos», y expresó su deseo de que los involucrados sean capaces de dialogar sobre los problemas y encontrar soluciones de forma constructiva. Otegi destacó que la financiación adecuada debe discutirse no en un foro público, sino en el contexto del debate presupuestario, asegurando que todos tengan margen razonable para enfrentar sus problemas.
El líder de EH Bildu rechazó que la disputa sobre la financiación se trate de un conflicto político inmediato, afirmando que es un problema que no surge con el actual equipo rectoral. En este sentido, instó a desdramatizar las diferencias y a considerar que «los debates nos hacen mejores». Otegi describió la situación como un «señalamiento de alarma» del equipo rectoral que considera no poder hacer frente a los problemas bajo la situación de financiación actual.
La Oposición y el Contrato de Adhesión
En cuanto a los Presupuestos, Otegi insistió en que EH Bildu no está dispuesto a aceptar un «contrato de adhesión». Recordó un reciente acuerdo presupuestario alcanzado en Navarra que estableció pensiones mínimas de 1.100 euros. A pesar de que el Parlamento de la Comunidad Autónoma Vasca se encuentra en una situación diferente, con el PNV y el PSE-EE en mayoría absoluta, su formación presentó una propuesta para crear un fondo público de 1.000 millones de euros en materia de vivienda, que podría atraer otros 2.000 millones para abordar la emergencia habitacional.
Otegi expresó su frustración por el hecho de que su propuesta no ha sido considerada, señalando que el Gobierno Vasco ha acordado invertir 1.000 millones en el ámbito industrial. En cuanto a Álava, mencionó que la posibilidad de reeditar el fondo dependerá del interés que EH Bildu tenga en el acuerdo, y alertó sobre el peligro de tratar a su partido como un estorbo en la negociación presupuestaria.
Para Otegi, hay una creciente tendencia a dejar a EH Bildu fuera de las negociaciones, un hecho que considera «legítimo» pero «problemático». Expresó su preocupación de que esto pueda llevar a la manipulación de las cuentas públicas de manera que su formación quede excluida de los acuerdos, lo que consideró un aspecto llamativo, especialmente dado el contexto.
La Cuestión del Ararteko
Otegi también se pronunció sobre la elección del nuevo Ararteko, sugiriendo que los tiempos oscuros que menciona el Gobierno podrían estar relacionados con la alianza con el PP. Insistió en que deberían haber elegido a alguien que realmente represente la neutralidad política, y que su propio grupo había propuesto cinco nombres alternativos que no fueron considerados, lo que denota un interés por mantener a EH Bildu al margen de los acuerdos.
Nuevo Estatus y Futuro Político
El secretario general de EH Bildu hizo hincapié en la necesidad de abordar el asunto del nuevo estatus político con calma y seriedad. Afirmó que se debe dar un salto en recursos y política para enfrentar adecuadamente los problemas que enfrenta el país. «A pesar de la discreción», considera que el estatus debe ser también objeto de debate popular y participación. Otegi se mostró optimista sobre el futuro y la posibilidad de traer buenas noticias al país, enfatizando que en 2025, «los problemas son diferentes y hay que hacerles frente de otra manera con más recursos».
