
CIUDAD REAL, 9 Ene. (EUROPA PRESS) – El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha elevado su crítica contra el nuevo modelo de financiación autonómica propuesto por la ministra de Hacienda y vicepresidenta primera, María Jesús Montero. «Antes de que avance un atropello de esta naturaleza a lo que somos como país, y que decidan los independentistas cómo se reparte la riqueza de España, de esa España que ellos quieren romper, prefiero que hablen los españoles», ha afirmado con contundencia.
Desde Alcoba de los Montes, García-Page ha señalado que hoy es «un día doloroso», y ha dejado claro que no participará «bajo ningún concepto» en lo que ha descrito como «intento de suicidio político de la izquierda» que algunos están buscando en España, sólo por interés personal.
El presidente regional ha criticado la falta de negociación del nuevo modelo, que a su juicio ha sido diseñado sin consultar a nadie. Ha lamentado que haya tenido que escuchar argumentos «ininteligibles y caóticos» para tratar de explicar lo que considera «lo inexplicable», al menos desde una perspectiva progresista.
«Es intolerable que en España se pacte el modelo de financiación de todos con unos independentistas y luego se sirva el plato frío al resto», ha manifestado. «No lo vamos a aceptar», insistiendo en que no sólo como región afectada, sino porque supone desechar décadas de luchas por la progresividad fiscal, donde «pague más el que más tiene, pero no para que se lleve más el que más tiene».
A su juicio, «cambiar de un modelo de progresividad fiscal a uno de regresividad fiscal es inconcebible». Le «duele» ver a quienes “dice llevar la misma camiseta” que ellos, defender «lo indefendible», una postura que, según García-Page, «sólo defendería la derecha más reaccionaria».
El presidente ha calificado este nuevo modelo como «el mayor ataque a la igualdad que se ha producido en toda democracia», añadiendo que «nos estamos jugando lo más importante que se puede jugar en la vida: cómo compartimos los españoles la riqueza que es de todos».
«No me vale que ahora, para hablar de la financiación de las autonomías, el pastel sea más grande. Claro, el pastel es más grande. Llevamos 11 años esperando. Ha dado tiempo para que se hornee un pastel más grande. Sí, el pastel sobre la mesa es más grande para repartir, pero los trozos son mucho más injustos», ha expuesto, advirtiendo que sólo se ha pensado en el trozo de un territorio y que se crean fondos de «limosnas» para algunas comunidades autónomas.
Desde su punto de vista, todo esto es «una ofensa a todos los valores progresistas defendidos en este país durante mucho tiempo». Asimismo, ha continuado enfatizando que «pasar de un modelo de redistribución justa de la riqueza que es de todos a un modelo de ordinalidad es probablemente el mayor ataque a la igualdad de los españoles, un hecho que sólo hubiera esperado de la derecha más reaccionaria».
“QUE HABLEN LOS ESPAÑOLES”
García-Page también expresó: «Yo prefiero que antes de que avance un atropello de esta naturaleza a lo que somos como país, y que decidan los independentistas cómo se reparte la riqueza de España, prefiero que hablen los españoles y que lo hagan muy claro».
Subrayando la importancia de este debate, ha destacado que «sobre esto deben opinar todos los españoles. Nos estamos jugando el futuro de nuestros hijos y el futuro de nuestros nietos». Ha asegurado que su gobierno no tolerará «más trampas y más engaños». «No se puede considerar a este país como una inmensa guardería en la que se le puede imponer un relato, un argumentario y venga a cacarear lo que son trampas una tras otra».
Por último, García-Page ha reclamado: «Ya está bien de barrer siempre para los mismos», y ha reflexionado que este nuevo modelo de financiación «no tiene viabilidad», por lo que su gobierno «hará todo lo posible para que no arruine por completo lo que quedan de principios progresistas en este país».
