
La presidenta de Navarra, María Chivite, y el alcalde de Paiporta, Vicent Ciscar, se reunieron para reconocer a los efectivos de los servicios de emergencia que asistieron a la localidad tras la DANA. – UNAI BEROIZ – GOBIERNO DE NAVARRA
PAMPLONA, 13 Mar. (EUROPA PRESS) – La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, participó este viernes junto al alcalde de Paiporta, Vicent Ciscar, en un acto de reconocimiento a los efectivos de los servicios de emergencia del Ejecutivo foral que intervinieron en tareas de salvamento, seguridad ciudadana y limpieza tras la DANA.
En el acto también estuvieron presentes la consejera de Interior, Función Pública y Justicia, Inmaculada Jurío; el director general de Interior, Salvador Díez; la teniente de alcalde de Paiporta, Susana Moreno; y el concejal de Interior de la misma localidad, Miguel Ángel Linares. Además, participaron miembros de la Policía Foral, Bomberos, Protección Civil y Emergencias, personal sanitario y el guarderío de Medio Ambiente.
El alcalde Ciscar entregó placas conmemorativas como señal de agradecimiento a quienes ayudaron tras la DANA. Previamente, Chivite recibió al edil valenciano y le hizo entrega de un cuadro representativo de la Comunidad foral. Antes de acudir al Palacio de Navarra, la comitiva de Paiporta visitó la Comisaría de Beloso, donde se entregaron 103 medallas a los policías forales que acudieron a su localidad durante la DANA.
Durante el homenaje, Chivite enfatizó que «nunca olvidaremos las pérdidas humanas y los daños que la DANA causó en una catástrofe que nos ha dolido y nos duele por su magnitud y porque las vidas perdidas suponen familias que no se podrán reconstruir». Agregó que «las infraestructuras, con enorme esfuerzo y recursos, volverán. Las personas que se fueron no».
Chivite también mencionó que «este sencillo acto pretende ser un recuerdo a las víctimas, a sus familias, y también un acto de agradecimiento y reconocimiento a todos los servidores públicos y personas voluntarias que se pusieron a disposición de la ciudadanía de localidades como Paiporta para ayudar». «La solidaridad nos define como comunidad y no puedo sentir más orgullo como presidenta de que una región tan pequeña pueda esgrimir un corazón tan grande», destacó.
Cuando Paiporta más lo necesitó, Navarra estuvo a su lado
Por su parte, el alcalde de Paiporta, Vicent Ciscar, agradeció a Chivite «su sensibilidad y su rápida respuesta institucional», poniendo en valor la labor de los integrantes de los servicios de emergencia. «Cuando Paiporta más lo necesitó, Navarra estuvo a su lado», declaró.
Ciscar recordó que el 29 de octubre de 2024 «la DANA golpeó con enorme dureza a nuestro municipio, dejando dolor, pérdidas irreparables y una profunda herida en nuestra comunidad». Al recordar a los fallecidos, señaló que su memoria «forma parte ya de la historia colectiva de Paiporta y nos acompaña cada día en el esfuerzo de reconstruir nuestro pueblo y mirar hacia nuestro futuro con responsabilidad».
Destacó el trabajo de los efectivos que se desplazaron «con profesionalidad, solidaridad y mirando a la gente a los ojos», especialmente de la Policía Foral, que se encargó de «regular, vigilar y garantizar el tráfico de vehículos y personas en una situación extremadamente delicada». «Ustedes dejaron su tierra, sus familias y su trabajo cotidiano para desplazarse cientos de kilómetros y ayudar a un pueblo que no era el suyo», resaltó, añadiendo que «durante aquellos días, Paiporta también fue un poco Navarra».
«En los momentos más difíciles es cuando se revela el verdadero sentido del servicio público y ustedes demostraron que este servicio se basa en algo muy sencillo y profundo: estar donde hace falta cuando hace falta», continuó. «Navarra nos demostró, a través de su Policía Foral, sus valores de responsabilidad, compromiso y solidaridad». También expresó su agradecimiento a los bomberos, Protección Civil, el Servicio Navarro de Salud y el Guarderío de Medio Ambiente, que «contribuyeron de manera decisiva en aquellos momentos tan difíciles».
Imágenes en la memoria «que no se borran»
En declaraciones a los medios, Alberto Garde, suboficial de Bomberos de Navarra, recordó que «aquellos días fueron duros, sobre todo para la gente de allí», y que «desde el primer minuto nos ofrecimos a echar una mano porque tenemos material, formación y sabemos hacerlo». Indicó que se desplazó a Paiporta «el 80% de la plantilla de Bomberos de Navarra». «Primero estuvimos haciendo búsqueda de cadáveres y luego pasamos a achicar espacios y acabamos sacando coches de los garajes».
Las imágenes encontradas en el lugar «no se borran», subrayó, recordando «todo destruido; se hacía de noche y no había ni una luz por la calle; era una ciudad fantasma». Lo que le impactó especialmente fueron «las colas para recoger comida» o ducharse, algo que «parece que en este país no puede pasar, pero allí sucedía», remarcó.
Garde también explicó que las jornadas de trabajo «eran muy largas» y que «acababas bastante cansado». «Hicimos nuestro trabajo, encantados de la vida», afirmó, destacando que los vecinos «se quedaron muy agradecidos». «Seguimos en contacto con algunas de las personas a las que echamos una mano, y eso es al final lo que te queda», concluyó.
Asimismo, el comisario de la Policía Foral, Carlos Yárnoz, recordó el «shock» al llegar: «los ojos se te salían de las órbitas, era como un escenario de guerra, brutal». Un recuerdo especial que se quedó en la memoria de los agentes fue que personas que habían perdido todo se ofrecían a llevarte un café, un caldo o algo. «La víctima se convertía en protector».
Yárnoz explicó que «cada día era empezar de cero, cada día surgían cosas» y «había que improvisar sobre la marcha». «Conviviendo en los mismos espacios estaban camiones de 60 toneladas con la gente mayor que iba a los puntos de distribución a recoger alimentos, y había que garantizar la seguridad de esa gente, cortar el tráfico y ser un poco duros con las personas que tenían prisa», indicó. «Hicimos traslados al hospital en las patrullas porque los servicios de emergencia estaban colapsados, y llevamos alimentos a gente en un quinto piso sin ascensor, a personas con discapacidad que estaban encerradas en casa porque no podían usar el ascensor», explicó.
Finalmente, Yárnoz destacó que «todos los que bajamos allí fuimos profesionales y personas». «Me decían ‘cómo sois los navarros’ y yo respondía que los navarros somos trabajadores, somos cabezones y tenemos un gran corazón. Y creo que esas tres premisas las llevamos a cabo allí en Paiporta y en la zona DANA», finalizó.
