BARCELONA, 13 de mayo. (EUROPA PRESS) – La consellera de Interior y Seguridad Pública, Núria Parlon, ha admitido un «error humano» tras la infiltración de dos agentes de paisano de la Unidad de Información de los Mossos d’Esquadra en una asamblea del sector docente en Barcelona la semana pasada. Parlon ha pedido disculpas por el impacto que esta acción ha tenido en los colectivos afectados.
Así lo expresó en la Comisión de Interior y Seguridad Pública del Parlament, donde estuvo acompañada del director general de la policía catalana, Josep Lluís Trapero, quien también reconoció el error en la «no oportunidad y en la ingenuidad» de la decisión. Sin embargo, Trapero evitó calificar la acción de mala fe o antidemocrática.
Trapero enfatizó que las prácticas de infiltración no se llevan a cabo con el fin de «investigar, criminalizar ni espiar», sino para prevenir riesgos y amenazas, diferenciando esta acción de la figura del agente encubierto, que posee una regulación legal clara en casos de terrorismo o crimen organizado.
Refuerzo de la Confianza
Luego de estos eventos, Parlon ha abogado por reforzar los espacios de confianza entre el activismo social y el cuerpo de Mossos d’Esquadra, afirmando que esta colaboración es clave para garantizar la seguridad de los espacios de protesta. Además, la consellera subrayó que esta «maniobra operativa bien intencionada», aunque mal ponderada, no debería eclipsar el trabajo del cuerpo policial, al que pidió proteger tras asumir un riesgo reputacional ante la sociedad, así como para su salud psicosocial y laboral.
Parlon insistió en que esta no fue una decisión política, sino una maniobra operativa «mal planteada» que se enmarca dentro de la Comissaria General d’Informació.
Apertura de Información Reservada
En un siguiente paso, Parlon anunció la apertura de una «información reservada» para analizar el contexto detrás de esta decisión y para supervisar la gestión de los mandos policiales involucrados. Trapero reconoció que trabajarán en establecer más filtros y una mayor supervisión en este tipo de decisiones, aunque no se prevén cambios en la operativa actual.
El director general de los Mossos también abogó por reforzar las tareas de mediación y obtener información adecuada para evaluar los riesgos.
Trapero concluyó su intervención expresando su «máximo reconocimiento al colectivo de profesores», reiterando que siempre ha defendido al sector educativo.
Modificación del Decreto de Estructura
Parlon comunicó que se enteró de estos hechos durante la celebración del Día de les Esquadres en Terres de l’Ebre y consideró necesario esperar para ofrecer explicaciones. Además, recordó que «no se debe saber» todo lo que hace la Comissaria General d’Informació, pero destacó la importancia de tener mecanismos que garanticen una supervisión constante sobre prácticas que pueden colisionar con otros derechos.
Por ello, anunció que se modificará el Decreto de Estructura que permite estas prácticas para definir más claramente que la obtención de información en conflictos sociolaborales debe tener una serie de parámetros específicos.
Respecto a una posible dimisión, Parlon sostuvo: «Yo no me aferro a ninguna silla», añadiendo que será el presidente Illa quien decida si mantiene su confianza en ella.
Finalmente, Trapero negó que la información recopilada en la asamblea docente, así como en ningún otro caso, se utilizaría para la negociación en el conflicto actual entre el sector docente y el Govern.
Demandas de Cese
Tras la intervención de Parlon y Trapero, los grupos de Junts, Comuns, ERC y CUP exigieron el «cese inmediato» del director general de la policía, considerando un error la decisión operativa. Josep Rius (Junts) criticó al ejecutivo de Salvador Illa, afirmando que «ha perdido el norte» y pidiendo que la policía se distancie del sector educativo, ya que «no queremos un país donde la policía vigile a los maestros».
Laia Cañigueral (ERC) exigió responsabilidades políticas tras certificar un «rumbo a la deriva preocupante» del Departamento de Interior, considerando que la infiltración fue un hecho grave. Andrés García Berrio (Comuns) se unió a la demanda de transparencia, preguntando si se puede asegurar que no volverá a repetirse una infiltración así y pidiendo un cambio radical para garantizar el derecho a la protesta.
Xavier Pellicer (CUP) lamentó la «tomadura de pelo» de Parlon y Trapero al no ofrecer buenas explicaciones, criticando que prácticas como esta son más propias de una policía política franquista que de una sociedad democrática.
Críticas Adicionales de PP y Vox
Por otro lado, Alberto Villagrasa (PP) acusó al Govern de actuar «a ciegas» y criticó los cortes de carretera sin previo aviso. Sergio Macián (Vox) advirtió que cuando la vigilancia preventiva ingresa a espacios políticos, sindicales o sociales, la «línea de seguridad y control» se torna frágil, aclarando que el colectivo docente no tiene nada que ver con otros grupos violentos o subversivos.
