El PNV y el PSE-EE han registrado una proposición no de ley en el Parlamento Vasco para condenar de manera «firme y rotunda» los incidentes ocurridos el pasado domingo en Vitoria-Gasteiz, donde se produjeron enfrentamientos entre los participantes de un acto de Falange Española y quienes protestaban contra esta movilización. La propuesta refleja el compromiso de ambos partidos con la necesidad de rechazar la violencia como herramienta de expresión política.
Los parlamentarios Joseba Díez Antxustegi (PNV) y Ekain Rico (PSE-EE) comparecieron ante los medios en el Parlamento Vasco para presentar esta iniciativa. En su justificación, destacaron que los incidentes del pasado domingo generaron «situaciones de verdadero riesgo para la ciudadanía, agresiones a agentes de la Ertzaintza, además de daños en el mobiliario urbano y propiedad privada».
En el texto se declara que, «más allá de la compartida condena, desvalorización y reproche del fascismo que representa Falange, estamos asistiendo atónitos, en pleno 2025, a un intento por parte de determinados actores políticos y sociales de trasladar al debate público un análisis ajeno a la exigencia de responsabilidad directa a todos los convocantes y presentes, de uno u otro signo, por recurrir a la violencia como forma de expresión política».
Un llamado a la convivencia
Los ‘jeltzales’ y socialistas afirmaron que estos comportamientos «atentan contra la convivencia, el respeto y la libertad y no tienen cabida en una sociedad democrática». La proposición advierte que «convertir las calles en campos de batalla» no es la solución a ideas no compartidas, y que estos actos nos retrotraen a un pasado que la sociedad actual no acepta, gracias al compromiso colectivo con la paz.
Por este motivo, el PNV y el PSE proponen que el Parlamento exprese su «condena más firme y rotunda» ante los hechos violentos del 12 de octubre, y que «repruebe públicamente a sus responsables, a la espera de que respondan por sus hechos ante la Justicia». También piden que la Cámara ratifique «la ilegitimidad de la violencia para la defensa de cualquier fin político o idea». Instan a la ciudadanía de Euskadi a «rechazar y condenar rotundamente la violencia como medio de acción política en nuestros pueblos y ciudades».
A través de esta proposición, ambos grupos se solidarizan «con todas las personas y negocios que sufrieron los efectos de dichos incidentes» y expresan su «reconocimiento y apoyo» a los agentes de la Ertzaintza y la Policía Local de Vitoria-Gasteiz por su labor profesional durante los incidentes.
La violencia nunca esté legitimada
Díez Antxustegi afirmó que «los fachas, los franquistas y los falangistas no son bienvenidos a nuestra tierra, porque no respetan ni comparten valores democráticos, de libertad y tampoco el respeto a nuestra identidad». Sin embargo, subrayó que «la violencia nunca está legitimada para responder, incluso ante las más viles provocaciones».
El representante del PNV también criticó la posición del portavoz de EH Bildu, Pello Otxandiano, quien sugirió que, de haber sido lehendakari, habría prohibido el acto de Falange. Antxustegi consideró que este comentario demuestra un «profundo desconocimiento o una profunda mala fe», y que en cualquier caso, se trata de algo «gravísimo».
Rechazo a los insultos hacia Otxandiano
Antxustegi enmarcó su postura en rechazo al insulto lanzado por el diputado foral de Igualdad, Euskera y Gobernanza de Álava, Iñaki Gurtubai, quien se refirió a Otxandiano como «tonto» en una red social. «No comparto que se llame tonto a ningún dirigente político. Creo que el insulto debe ser lo último en política», manifestó.
Respecto al dispositivo de la Ertzaintza durante la concentración de Falange, afirmó que la policía «nunca ha defendido ni defenderá a los falangistas». También señaló que EH Bildu no debería tener «ningún problema» en apoyar la propuesta del PNV y el PSE, dado que en este mismo curso político ha utilizado «la palabra condena» en otros contextos.
Malabarismos para no condenar
Ekain Rico destacó que «hay colectivos políticos y sociales que están haciendo cualquier análisis, excepto el que corresponde». Manifestó que se puede estar en contra de lo que representa Falange, sin recurrir a la violencia. «Nadie debe salir de rositas intentando hacer malabarismos para evitar la condena radical que debe salir de este Parlamento sobre el uso ilegítimo de la violencia», subrayó.
Finalmente, en cuanto al uso del insulto de Gurtubai, Rico indicó que al hablar de la ilegitimidad de la violencia, también debe rechazarse el uso de «violencia verbal», advirtiendo que los resultados en otros parlamentos dan cuenta de la necesidad de evitar este tipo de comportamiento.
