BILBAO, 31 Dic. (EUROPA PRESS) – El coordinador general de Podemos Euskadi, Richar Vaquero, ha advertido al Lehendakari, Imanol Pradales, de que, si quiere «cuidar y gobernar su casa», como ha asegurado, debe empezar por «garantizar el derecho a la vivienda». Además, ha expresado su esperanza en que «nadie sea considerado ilegal» en Euskadi, haciendo alusión a los migrantes, y que el euskera «sirva para unir».
Reflexiones sobre el discurso del Lehendakari
Vaquero se ha referido a la reflexión de Pradales que, en su discurso de fin de año, afirmó que afronta 2026 «con espíritu constructivo», indicando que será un año «decisivo» en el que tiene la intención de «cuidar y gobernar su casa».
En declaraciones a los medios informativos sobre el discurso del Lehendakari, el líder de Podemos Euskadi ha enfatizado que, «más allá de sus propuestas», coincide con Imanol Pradales en «dos aspectos básicos».
El contexto del año 2025
El primero de estos aspectos es la afirmación de que 2025 «ha sido un año terrible», en el que se ha asistido «en directo» a «un genocidio», aunque también ha dejado cosas positivas. Además, ha expuesto que comparte con el presidente del Gobierno vasco la «esperanza».
«Yo también tengo esperanza, esperanza en que nadie sea considerado ilegal; esperanza en que el euskera sirva para unir; esperanza en que, si quiere cuidar y gobernar su casa, tiene que empezar por garantizar el derecho a la vivienda, porque hay mucha gente que no tiene un hogar que cuidar y gobernar», ha enumerado Vaquero.
Expectativas en salud y trabajo
Richar Vaquero ha añadido que mantiene la esperanza en que «los pactos de salud no incluyan privatizaciones encubiertas» y en que el trabajo «deje de ser precario». «En definitiva, esperanza en que, con las competencias y el autogobierno, dejen de mandar los consejos de administración de las grandes empresas», concluyó.
Comentario en tono de broma
Por otra parte, en un tono de broma, Vaquero comentó con los periodistas que le gustó más el video que el Lehendakari publicó con el ex-remero José Luis Korta el Día de los Inocentes. «Al menos, ese día sabíamos que era una broma», terminó su intervención.
