
MADRID, 16 (EUROPA PRESS)
Dos agentes de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) de la Policía Nacional han confirmado este jueves ante el tribunal de la Audiencia Nacional que juzga la ‘Operación Kitchen’ que realizaron un volcado de información de al menos dos dispositivos del extesorero del PP, Luis Bárcenas, y que entregaron el contenido al entonces comisario jefe de la UCAO, Enrique García Castaño.
Así lo manifestaron en su declaración como testigos en el juicio sobre el presunto operativo parapolicial del Ministerio del Interior del Gobierno de Mariano Rajoy para robar información sensible a Bárcenas, asegurando que el clonado se llevó a cabo en octubre de 2013 en una cafetería Vips del centro de Madrid, en la zona de Velázquez.
El agente que llevó a cabo el clonado de la información explicó que recibió una llamada de su superior inmediato en la UCAO diciéndole que había que realizar un volcado de unos dispositivos —un móvil y una tableta— «de manera urgente». Después de recogerlo, le explicó el operativo durante el trayecto en coche hacia el establecimiento.
UNA MESA «UN POCO APARTADA CON ENCHUFE» EN UN VIPS
Al llegar, su superior pidió «una mesa un poco apartada con enchufe» para trabajar con los portátiles. Al poco de sentarse, llegó García Castaño acompañado de una persona que el comisario identificó como «una fuente o confidente suyo»; no obstante, el agente no supo quién era hasta más tarde, a través de informaciones en prensa y las preguntas de los investigadores de Asuntos Internos, deduciendo que se trataba de Sergio Ríos, el chófer de Bárcenas, acusado en el juicio.
Sin embargo, el agente ha admitido que, a la fecha, no tiene «la certeza» de que Ríos fuera la persona que acompañaba a García Castaño.
«Estábamos sentados en dos mesas. Tras una presentación cordial, me hicieron entrega de los dispositivos y me puse a trabajar sobre ellos para realizar el volcado, una operación que tarda aproximadamente una hora u hora y cuarto», expresó. La información quedó almacenada en un ordenador encriptado.
Al día siguiente, desde la base operativa de la Policía, comenzó a procesar la información, guardó el contenido y lo almacenó en un ‘pendrive’, que primero entregó a su superior inmediato. Este le indicó que lo daría a García Castaño.
«Lo sé por información directa. Dijo ‘sí, se lo voy a entregar’ (a García Castaño)», manifestó el policía, añadiendo que después borró la información del portátil, siguiendo el procedimiento rutinario.
El policía también reconoció que estuvo en la sede de la Secretaría de Estado de Seguridad en al menos dos ocasiones, pero por razones que no tenían «nada que ver» con este caso. «Estuve allí por un portátil que se le entregó con una información que no es relevante para este caso», abundó.
Posteriormente, su superior directo en la UCAO, presente durante el volcado, confirmó cada uno de los detalles narrados por el agente, ratificando que fue un encargo de García Castaño y que fue el acompañante del comisario, identificado como el chófer de Bárcenas, quien le proporcionó los dispositivos.
POLICÍAS RATIFICAN SEGUIMIENTOS A LA MUJER DE BÁRCENAS
De forma previa, otros tres agentes participaron en los seguimientos a Rosalía Iglesias, la esposa de Bárcenas, cuyo objetivo era «buscar dónde podía estar un dinero» y seguir «el rastro de posibles testaferros», según uno de los testigos. Durante los seguimientos, los agentes siguieron el protocolo habitual de informar sobre la vigilancia: «Localización de domicilio, de establecimientos a los que accede, personas con las que se reúne, entre otros», explicó uno de ellos.
Los tres agentes coincidieron en expresar que, al perder el objetivo de la vigilancia, solicitaban la posición a su superior, el entonces jefe de servicio del Área Especial de Seguimiento de la Policía Nacional, José Francisco González.
EL SUPUESTO MENSAJE DE FERNÁNDEZ DÍAZ A MARTÍNEZ
Finalmente, un notario ratificó que en octubre de 2019 elaboró un acta sobre un mensaje entregado por el ex ‘número dos’ de Interior, Francisco Martínez, que habría recibido del exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz.
El objetivo era «hacer constar el contenido de un mensaje» que Martínez afirmó haber recibido en su teléfono móvil, explicó el testigo. El notario detalló que Martínez le aseguró que el mensaje había sido enviado por Fernández Díaz, aunque reconoció que no pudo verificar si había sido manipulado.
«La manifestación la hace él (Francisco Martínez) diciendo que ese mensaje corresponde a un número, que se asocia a otro número relacionado con Jorge Fernández Díaz. El problema es que cualquiera puede poner el nombre que quiera. La vinculación es por manifestación, por lo que no hay prueba», argumentó.
El mensaje, fechado el 18 de octubre de 2013, fue proyectado en la sala. Su contenido rezaba: «La operación se hizo con éxito. Se ha volcado todo (2 iPhone y 1 iPad). Mañana tendremos el informe. Según dice el informador (veremos si es así), ese material lo había dado Bárcenas a los abogados para poder obtener a través de ellos los teléfonos y otros datos de su agenda, en orden a contactar con ellos para poder preparar su defensa jurídica».
