En el puerto de Ibiza se entremezclan los turistas que desembarcan de los cruceros con los migrantes recién llegados, según el Sindicato Unificado de Policía (SUP). Este sindicato ha instado al delegado del Gobierno en Baleares, Alfonso Rodríguez, a que solicite al Ministerio del Interior más recursos humanos y materiales para que los policías nacionales puedan atender de manera adecuada a los migrantes que llegan en pateras a las costas del archipiélago.
La organización sindical ha alertado sobre cómo la falta de efectivos y la elevada presión migratoria están perjudicando a los residentes en las Islas Baleares. Estos, lamentan, «se ven privados de un servicio de calidad» por parte de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, que deben destinar parte de su personal «a la recepción y tramitación de expedientes de migrantes».
Asimismo, el SUP ha reclamado el reconocimiento de la consolidación de la ruta entre Argelia y Baleares y ha instado al Gobierno a que solicite el despliegue de recursos materiales y personal especializado de Frontex para abordar los flujos migratorios. La mera presencia de estos recursos sería, según el sindicato, una medida preventiva que podría disuadir a las mafias dedicadas a la inmigración de operar en Baleares.
Los policías nacionales representados por el SUP han expresado su descontento, señalando que, a pesar del difícil contexto en el que trabajan, no han recibido ningún «pequeño guiño» por parte del Gobierno, como podría ser el pago de un plus de insularidad «digno».
La Situación en Mallorca, Ibiza y Formentera
En su comunicado, el SUP detalla la situación en cada isla, exceptuando Menorca, que no recibe pateras. Hasta el momento, los migrantes que han llegado a las Baleares superan los 4.000 en lo que va de año. Tanto aquellos que han llegado a Ibiza como a Formentera son atendidos bajo una carpa en el puerto de Ibiza, «a pleno sol», lo que pone en peligro la integridad de los migrantes, quienes a menudo sufren deshidratación o diversas enfermedades, así como la seguridad de los policías encargados de su identificación y tramitación de expedientes «en tiempo récord».
El sindicato también señala el notable contraste que se observa en el puerto, donde una isla «dedicada al turismo de lujo» convive con el «drama de los migrantes», ya que los pasajeros de los cruceros desembarcan justo frente a la carpa.
Además, Ibiza carece de un Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE), algo que el SUP considera necesario y que podría establecerse en el antiguo acuartelamiento militar de Sa Coma. Por otro lado, Mallorca sí cuenta con un CATE, pero igualmente enfrenta limitada capacidad de recursos policiales para cubrir un servicio que se considera «puntual» a nivel institucional, a pesar de ser una situación regular que provoca turnos forzosos en días de descanso debido a la falta de personal.
