MADRID 11 Mar. (EUROPA PRESS) – Políticos madrileños han recordado este miércoles a las víctimas y la respuesta del pueblo de Madrid en el XXII aniversario de los atentados yihadistas del 11-M, que acabaron con la vida de casi 200 personas y dejaron alrededor de 2.000 heridos. Ha sido en el primer acto del día, a las 9 horas frente a la Real Casa de Correos, donde la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, han depositado junto a las asociaciones de víctimas una corona de laurel mientras las iglesias de Madrid tañían sus campanas.
Entre el público se encontraban representantes de los partidos políticos presentes en la Asamblea y el Ayuntamiento, así como el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín. El regidor ha remarcado a los medios de comunicación el «deber moral» de recordar aquel «infausto día». «Madrid es la capital de Europa que más víctimas ha tenido en atentados terroristas, pero también se ha levantado y mirado hacia adelante, con la memoria y el corazón en acompañar a los afectados», ha destacado.
El alcalde ha subrayado que «todos los 11 de marzo sepan que están en nuestro recuerdo, en nuestro corazón, en nuestra memoria». Añadió que la ciudad siempre tendrá «la capacidad moral para salir adelante» ante cualquier adversidad. Por su parte, Francisco Martín, delegado del Gobierno en Madrid, ha trasladado el «cariño, solidaridad y respeto» del Ejecutivo central, enfatizando que «han pasado 22 años, pero para toda la ciudadanía madrileña es como si fuera ayer».
Martín considera que el mensaje es «nítido»; «la violencia solo trae violencia», por lo que subrayó la necesidad de «trabajar cada día desde cada ámbito en favor de la paz, el diálogo, la ley y erradicando cualquier expresión de violencia que solo trae dolor y aleja la paz».
MÁS MADRID Y PSOE LLAMAN A LA PAZ
También han incidido en este llamamiento a la paz las portavoces de Más Madrid en la Asamblea, Manuela Bergerot, y en el Ayuntamiento de la capital, Rita Maestre. Bergerot ha contrapuesto al Gobierno de José María Aznar – que decidió «apoyar la guerra de Irak» – frente al actual Ejecutivo central que «dice ‘No a la guerra'». «Estamos orgullosas de un Gobierno de España que le planta cara a Netanyahu y a Trump y que defiende la soberanía de nuestro país y la paz en todo el mundo», ha señalado.
Maestre, por su parte, ha puesto la mirada en la Administración estadounidense de Donald Trump y en el Israel de Benjamin Netanyahu, calificándolos como «dos gobiernos fanáticos que quieren arrastrar a la guerra». A diferencia de hace 22 años, «hoy en España hay un gobierno valiente que no va a ser vasallo de gobiernos criminales y que va a acompañar a su pueblo, que en Madrid y en toda España pide abrumadoramente paz», ha recalcado.
Desde el PSOE, la portavoz en la Asamblea, Mar Espinar, ha reivindicado el homenaje del 11-M como una muestra del «profundo rechazo» del pueblo madrileño y español a «todas las formas de violencia, del terrorismo y de la guerra». «Debemos estar unidos para que esas formas de violencia no rompan la convivencia», ha sentenciado, y su homóloga en el Ayuntamiento, Reyes Maroto, ha destacado el recuerdo de las 193 víctimas y la solidaridad del pueblo de Madrid en tiempos de conflictos globales.
VOX PIDE ESCLARECIMIENTO
También han acudido a la conmemoración el portavoz nacional de Vox y portavoz adjunto en la Asamblea, José Antonio Fúster, y el aún portavoz del Grupo Municipal Vox en el Ayuntamiento, Javier Ortega Smith. Ambos se presentaron por separado ante el choque entre la dirección del partido y Ortega Smith, quien ha anunciado que acudirá a los tribunales tras agotar los recursos internos.
Fúster ha elogiado al pueblo «ejemplar» de Madrid, resaltando que su comportamiento no se reflejó en el de los políticos, lo que, según él, ha fracturado a una sociedad que debía haber estado unida. Ortega Smith, por su parte, ha exigido que «se sepa toda la verdad» y ha reclamado la desclasificación de todos los documentos sobre el atentado, argumentando que «los terroristas no solo hay que combatirlos con la fuerza del Estado de Derecho, sino también deslegitimarlos democráticamente».
