El presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), Miguel Polo, defendió la actuación de su organismo durante el día de la DANA en un testimonio ante la jueza de Catarroja. Polo, quien declaró durante aproximadamente ocho horas, afirmó que «por supuesto» no hubo «ningún apagón informativo», pues aseguró que «el sistema de información hidrológica no dejó de dar información en todo momento».
La DANA, que afectó gravemente a la provincia, dejó un saldo trágico de 229 víctimas mortales. Polo insistió en que el CHJ mantuvo a disposición de las autoridades toda la información necesaria para prevenir el desastre. Durante su comparecencia, explicó que en el contexto del Centro de Coordinación de Emergencias (Cecopi), sugirió en dos ocasiones la necesidad de enviar alertas a la población.
«Nada más comienza el Cecopi y la consellera dice que no van a hacer evacuaciones, entonces yo propongo que envíen un aviso masivo a la población, dado que conocía que existía un sistema que era capaz de eso», detalló. Aunque no recordó la hora exacta de su sugerencia, señaló que fue «muy al principio del Cecopi» y estimó que ocurrió antes de las 17:30 horas.
Polo recordó que, al desarrollarse el Cecopi, se discutieron las alarmas y escenarios de emergencia. Al analizar los hidrogramas de las presas, se concluyó que las poblaciones debían ser alertadas para que se trasladaran a los pisos altos. «Ya se había advertido que la presa de Forata iba a verter más de 1.000 m³ por segundo, lo que también reflejó que se iban a producir inundaciones», agregó.
En la misma línea, Polo reconoció que, a pesar de que se había tomado la decisión de alertar a la población, se produjeron demoras que no comprendía. «No sabemos por qué se tardó todo esto en enviar. Hubo recesos en los que nosotros no participamos y no sabíamos lo que se debatía», indicó, añadiendo que asumieron que Emergencias iba a enviar esos avisos a la ciudadanía.
La confusión durante el Cecopi
«Tengan en cuenta que el Cecopi concluye sobre las 18:00 horas y asumimos que se iban a enviar avisos. La gran sorpresa fue que, cuando regresamos a conectarnos a las 19:00 horas, no se habían enviado esos avisos», relató Polo con sorpresa. La espera y la incertidumbre llevaron al personal de la CHJ a manifestar su inquietud sobre la falta de comunicación sobre los mensajes de alerta.
El presidente del CHJ también hizo hincapié en que la entonces consellera de Interior, Salomé Pradas, dudaba sobre las decisiones a tomar. «Recuerdo que ella misma dudaba de si estaba capacitada para tomar decisiones», lo cual generó un ambiente de incertidumbre entre los presentes.
Al ser cuestionado si negó un «apagón informativo» relacionado con el barranco del Poyo, Polo rechazó la posibilidad: «Por supuesto, no hubo ningún apagón informativo. La información hidrológica nunca dejó de estar disponible». Además, aclaró que la información que se tenía no se limitaba únicamente a los sensores, sino que había múltiples factores que provocaron la catástrofe.
Conclusiones sobre la gestión de la emergencia
El presidente del CHJ subrayó que «la información se había canalizado y no había razón para dudar de que Emergencias trasladaría esa información de acuerdo con sus protocolos». Frustrado por las demoras en la comunicación de avisos, Polo concluyó su declaración enfatizando que, a esa hora, ya estaban claros los planes para informar a la población, dejando sobre la mesa el cuestionamiento por las decisiones que se tomaron en ese crítico momento.
