Vitoria, 26 de septiembre (Europa Press) – El lehendakari Imanol Pradales ha negado que la empresa CAF «contribuya» y sea «corresponsable» del genocidio en Gaza por participar en la construcción del tren ligero en Jerusalén. Además, ha acusado a Sumar de «instrumentalizar el drama palestino», tras pedir a la formación que el Gobierno Vasco «impulse medidas» para que la empresa vasca abandone el proyecto.
Pradales respondió en estos términos este viernes en el pleno de control del Parlamento Vasco, a una pregunta del parlamentario de Sumar, Mugimendua Jon Hernández, sobre la participación de CAF, que recibe fondos públicos, en el proyecto de ampliación del tren ligero de Jerusalén, vinculado por Hernández a la ocupación ilegal por parte de Israel de territorios en Palestina.
El lehendakari subrayó que «en la política no todo vale», y reprochó a Hernández las «denuncias muy graves» que ha formulado, afirmando que CAF es «corresponsable del genocidio», relacionado con la ocupación de Palestina y que Naciones Unidas han considerado «criminal» el proyecto del tren ligero.
«Ya está bien de señalar en democracia», insistió Pradales, recordando que «sabemos demasiado en este país cómo empiezan estas cosas, pero nunca cómo acaban». Acusó al gobierno de Netanyahu como «el máximo responsable del genocidio en Gaza», reiterando que «ya está bien de instrumentalizar el drama que vive el pueblo palestino».
Hernández, por su parte, defendió que participar en el proyecto implica «contribuir a la política de ‘apartheid’ del gobierno israelí» y recordó que el derecho internacional define como crimen de guerra «construir en territorios ocupados», postura que sostiene que Israel realiza con este proyecto, el cual considera una herramienta fundamental para mantener asentamientos ilegales.
Tras acusar al Gobierno Vasco de «sacar la cara a la empresa», Hernández expresó su preocupación, afirmando que el Ejecutivo autónomo «simplemente niegan que ese proyecto sea lo que en realidad es, una herramienta de ocupación ilegal que contribuye a la violación de derechos elementales de una población».
En este contexto, Pradales pidió a Sumar Mugimendua «coherencia», recordándole que su formación exige en Euskadi lo que no aplica su partido en Madrid, donde forman parte del Gobierno central. El Ministerio de Asuntos Exteriores, en el que su partido está involucrado, recabó opinión sobre ese contrato y no identificó ningún obstáculo legal ni ético para su firma.
El lehendakari reiteró que CAF no contribuye al genocidio en Gaza y que «está alineada con los más altos estándares de conducta empresarial responsable», aplicando procedimientos específicos y la guía de diligencia en contextos afectados por conflictos, publicada por Naciones Unidas. También recordó que, previo a la firma del contrato, CAF realizó un análisis legal del proyecto con expertos independientes, incluyendo especialistas de Naciones Unidas, cumpliendo con las directrices de la OCDE, asegurando que «no hay incumplimiento de legalidad alguno», respaldado por sentencias judiciales y aprobado por los sindicatos.
